martes, 14 de mayo de 2013

OPERACIÓN SANTA PATRICIA, NI AHÍ CON LOS FASCISTAS (CUADRAGESIMOCTAVA PARTE).



 Con la composición "Es muy fácil" del grupo petazeta Los Mitos, partimos esta 48ª Parte de la Operación Santa Patricia con un tema del cual nadie se ha dignado a hablar: El tema de los casinos universitarios.

Desde que estalló el movimiento estudiantil, en 2011, la discusión sobre el costo de la educación en Chile se convirtió en el debate político favorito de nuestros parlamentarios. Sin embargo, poco y nada sabemos sobre la cotidianidad de los estudiantes, que más allá del endeudamiento a largo plazo con los banqueros abusadores (perdónenos señor Jorge Awad por la patudez de mencionarlos) deben tener lucas fresquitas en el bolsillo para comer en los casinos de sus universidades, porque nadie rinde bien si está con la tripa vacía. ¿O no me dirá Usted?.
 Y dentro de la diversidad de dramas del chileno promedio que busca progresar en la vida (Golborne es nuestro copiloto) del tipo falta de plata para sacar fotocopias, hay uno transversal: las monedas para el pan nuestro de cada día en la U. La diversidad de la oferta; el precio de un almuerzo o de un café; la calidad de las instalaciones o la efectividad de la tarjeta de la Junaeb son algunos de los aspectos fundamentales que fuimos a conocer -cual Ruta de la Seda pero sin glamour- en diez universidades de Chago City, que abarcan a todos los quintiles que componen nuestro vilipendiado sistema educativo. Aquí la lista de “cuánto sale el pan con queso, tía”:
1-Universidad del Desarrollo (campus rector Ernesto Silva Bafalluy, Las Condes)
Al ingresar sorprende la rigidez de la arquitectura de los edificios, todos de hormigón al aire y uniformadas puertas azulejas por donde sea que se mire. En el pasillo hacia el casino, cuyo primer hito es un cajero automático (aquí mandan los banqueros), aparecen baños diferenciados entre “alumnos” y “profesores”, y un diario mural que invita a la reflexión y el servicio social con afiches tipo “Vive la calle, un kilo de lentejas por un kilo de alegría”.
El epicentro de la alimentación de la UDD (o Universidad de los Udientos) es el casino ubicado al centro del predio, que da la bienvenida con cuatro microondas impecables y múltiples sillones de cuero al estilo Starbucks. Interrumpidos en su sobremesa, un grupo de espigados alumnos comenta la calidad de su dieta: “el casino es bueno, lo malo es que son pocas las opciones de precio y las comidas no son muy saludables. Pero también está la cafetería al frente y al lado el Líder; muchos se van a comer pallá”.
Efectivamente los precios son harto cariolos. El “clásico” del lugar, las papas supreme (con carne de vacuno y queso cheddar) vale $2790; le siguen las salchipapas italianas a $2490, mientras para los menos adinerados se ofrece un hot dog + bebida a $1490. Al lado, otro afiche benéfico: “junta chapitas y cámbiale la cara a la solidaridad”. Cuesta concentrarse en la comida con tanta alumna con cara de modelo.
La sorpresa del lugar es un carrito que pareciera ser de completos, pero que, contra toda apuesta de este humilde servidor, vende distintas especialidades de la yerba mate. Su nombre es Pop Mate y su vendedora una sensual tesista de sicología que explica: “es un producto innovador que lleva un mes vendiéndose. El proyecto es de un ingeniero comercial, de quinto  año. Lo que más se vende es uno que es como el latte del Starbucks”. Lo único bueno, lejos, la tesista.
Marcela Saavedra, así se llama la chica a la que le compraría todos los mates, agrega que es caro comer en la Universidad UDI: “si andai sin desayuno y te quedai hasta tarde tenis que gastar unas seis lucas, es carísimo”.
Más disgustados, Rafael y Benja disparan: “comemos como el pico. Hay mucha comida chatarra. Pero también podis traer comida de la casa, depende de ti. Aquí con tres lucas comis la raja. Afuera piensan que porque somos de la UDD estamos forraos”. Por último, está la esplendorosa cafetería Coffee Break. Estos son sus precios: Hallulla jamón-queso: $890, té $890. Se reproducen diversos sillones de cuero. No se menciona la sigla Junaeb.
En otros términos, los ricachones también lloran.

2- Universidad de Los Andes (Las Condes)
En su interior, la atmósfera lúgubre y la luz tímida parecida a la del Subte bifechorizo, llaman a la oración y la prudencia. Entre la oscuridad eclesiástica del casino de Ingeniería Comercial (los seis edificios del campus cuentan con su casino), seis bellezas hacen tertulia casi acostadas en un sofá redondo (harto buenas para mandarse Puestos Bajos y caer en el Registro Monumental.). Un verdadero living. Al frente, una lola de apariencia más mundana se queja: “los almuerzos son buenos, pero poco asequibles: cinco lucas la bandeja completa”. Aunque admite que en Ciencias se puede encontrar sushi y tacos.
El confort es el sello de los casinos de la U Andes. Sólo en su interior hay cuatro tipos de sillas, con diseños vanguardistas y otros más conservadores. También hay una pantalla LED que pasa las noticias. En el diario mural se motiva a jugar fútbol en el colegio Tabancura: $140 mil por equipo 5×5.
Afuera, al alero de una pileta que pareciera anunciar la presencia de Dios, un grupo de alumnos trata de resolver un imposible ejercicio matemático. Uno de los muchachines defiende con orgullo la capacidad alimenticia del plantel: “Hay más variedad que la mierda. Los precios son caro-piolaTenemos sillones. A veces cuando el plato es rico te cobran tres lucas, pero hay hartos microondas para los que no quieran pagar”.
 En conclusión, el manyete está bien, pero el bolsillo está como la callampa.



3- Universidad Adolfo Ibañez (Alto Peñalolén)
De las universidad Abc1 es la que presenta mejores alternativas para sus alumnos, entre los que ya se puede apreciar alumnos morenitos. En la cómoda cafetería Coffee Break hay tres plasmas que indican los horarios de las diferentes carreras. Algunos de sus precios: té $650; Barros Jarpa $1790.
En el casino empinado en las faldas andinas, la bandeja completa vale $2590, aunque Carlos de Ingeniería Comercial se queja de que “sube tres gambas por semestre”. Eso sí, agradece que los menús son variados y cuentan con buffet. Además, hay diversos kioskos, máquinas de snacks y carritos de comida rápida. Pablo, alumno becado, se queja de que con la tarjeta Junaeb no alcanza para un buen almuerzo.
Rodrigo Jiménez, de Ingeniería Civil, cuenta que “hay de todo, desde pizza a sushi, pasando por ensaladas y comida chatarra”. Además, alaba la calidad del local “El Hoyo”, donde el almuerzo vale $2900 con bebida y entrada. “No he escuchado quejas. Hay hartos microondas para los que no quieran gastar. También está el Hot spot para comer comida chatarra”. El sushi de cinco piezas vale $1200.

4- Universidad de Chile (Campus Juan Gómez Millas)
El campus Juan Gómez Millas, ubicado en Macul con Grecia en la comuna de Ñuñoa, ofrece la más amplia variedad de opciones alimenticias. Sus instalaciones albergan seis facultades, y casi todas tienen casino. El almuerzo completo (para alumnos con o sin beca Junaeb) vale $1800 en el casino de periodismo; en el de Filosofía $1600 y en el de Ciencias Sociales $1850. El logo Junaeb estás en toditos los locales.
Sin embargo, Camila de Biotecnología critica al casino de Ciencias: “acá comer es maravilloso. Barato y rico, menos en el casino de Ciencias donde hoy hay lentejas y mañana lentejas”. O sea, en el Casino de Ciencias no hay recursos para cambiar el menú.
El entorno de Gómez Millas destaca también por la gigantesca industria de las sopaipillas. En la cuadra a la redonda hay por lo menos cuatro carritos, donde se puede pillar una sopaipa a $80 y hasta vegetarianas hechas con manteca vegetal. Mejor compro las sopaipas allá en Gómez Millas que en cualquier parte.
En los kioskos y casinos de JGM (que pertenecen a microempresarios y no a Sodexo) el té se puede encontrar a $300 y las empanadas a $700 (en kioskos) y a $500 (vendedores ambulantes). La debilidad del campus está en los microondas. Federico Sepúlveda, estudiante de periodismo, dice que “se hacen las medias colas en el casino, los aparatos no calientan y no giran, porque no tienen el platito”. Harto incómoda la situación.
5- Utem (Campus Macul)
La Utem es el paraíso alimenticio para comer con pocos recursos. La mayoría de los estudiantes prefieren a la popular “tía” Sole, cuyo kiosko está en la salida a la calle Las Palmeras. Junto a la vereda, la señora tiene cuatro sillas donde los muchachos se sientan a degustar chaparras (masa con vienesas y queso) con bebida ($700 con Fruna chica y $850 con Fruna grande); empanadas napolitanas  ($700); hamburguesas de soya ($600) o panes aliados ($500).
“Las chaparras arrasan”, asegura la tía Sole, que lleva más de diez años en el sector.
Estilosos y fashions, un grupo de futuros ingenieros industriales comenta su realidad almuerceril. Ante la pregunta “¿Qué comen?”, un pícaro responde: “¿se cuentan las mujeres bien acicalás? jaja, nah, donde la tía Sole. Nadie compra en el casino; la comida que dan con la Junaeb ($1300) es mala. También vamos al patio de comidas del mall (Portal Ñuñoa). Ahí por plata y cantidad conviene el Doggis”.
En la Utem no tienen problemas de microondas, pues poseen por lo menos uno por carrera. “De microondas nunca vai a estar corto. Que calienten es otra cosa“, agrega el pícaro. Sin embargo, son poco los que llevan comida de la casa. La explicación la tiene Jorge: “hay caleta becados. Somos estudiantes precarizados. Acá el 70% tiene la Junaeb y cuando alguien no tiene, los amigos se rajan. Por algo se llena la hueá del patio (de comidas)”.
Por último, Jorge hace sus descargos con la administración del campus Juan Gómez Millas de la Chile, que está al lado: “lo peor que nos pasó es que no nos dejaran entrar a la Chile. Antes, a la hora de almuerzo, había más estudiantes de la Utem que de la Chile”. El planeta sopaipillas-arrollados también está en la dieta.
6- Universidad Católica de Chile (Campus San Joaquín)
Tiene tres casinos principales: el del hall; el de Sociales y el de Ingeniería. El del hall está aledaño a un Banco Santander (con tres cajeros automáticos); un Lápiz López y un Savory Break. El casino tiene cómodas sillas pláticas, además de sillones de cuero.
Con Junaeb, el almuerzo vale $1500. La bandeja completa, en tanto, se eleva a $2500. Algunos precios del Break son: hallulla $690; completo italiano $1090. Para los que traen almuerzo de la casa abundan los microondas en estado excelente. Martín, Santiago y José, de tercero de Historia, lamentan la falta de kioskos con productos baratos: “Quedan pocos carritos. Ya sacaron a unos peruanos que vendían empanadas. Los acusaron de truchos. Acá se come bien con dos lucas mínimo”.
También disparan contra la presencia de un Starbucks, el único que vimos en todo el recorrido: “lo encontramos nefasto. Le da un toque de clasismo a la universidad, porque mientras unos comen en el pasto pasan otros con un mega café de tres lucas. Es provocador y da mala imagen. Dicen que un 5% de las ganancias va a la beca Cardenal Silva Henríquez”. Algunos precios del Starbucks: té entre $1350 y $1700; café mocha blanco venti $3150.
Otros precios del casino de ingeniería: café a $690; almuerzo entre $2350 y $2900 en El Rincón.

7- Universidad Santo Tomás
Cuentan con un enorme casino ubicado en el piso zócalo. Sin embargo, los espacios escasean entre las más de cien mesas y sillas de plástico blancas (las típicas de fuente de soda). Sin embargo, el precio es lo más convenientes dentro de las universidades privadas visitadas: $1600 la bandeja completa con beca Junaeb (fondo, jugo, pan, ensalada y postre). Para alguien que no cuenta con el beneficio estatal: $2220.
Lo positivo: sólo en el zócalo hay 28 microondas de última generación.  No obstante, una alumna se queja de la preparación de las comidas del casino: “Es caro y dan muy poco, es una mierda. Le echan agua al puré. Prefiero las fajitas o completos en un local de afuera”.
“Para estar todo el día gasto como máximo luca”. También hay un Punto Break de Sodexo. Sus precios: té $450; café chico $550.
8- Universidad Diego Portales (Facultad de Comunicaciones)
El casino es pequeño, con mesas y sillas negras en su interior hacinado. Afuera, entre plantas y el taca-taca las mesas son metálicas y el espacio más amplio. Los precios son adecuados, pero los alumnos alegan que los principales problemas están en el servicio y la organización.
Pagando con Junaeb, el plato solo vale $1300. Para los desafectados de la ayuda estatal, el precio se eleva a $2200 con postre. Jennifer García, de Publicidad, comenta: “el precio es razonable y hay variación para vegetarianos, pero cuando todos salen a la 1 el espacio se hace chico. El personal es poco y mala onda. La mayoría trae comida o sale a comer afuera”. El problema es que hay apenas dos microondas, que no dan abasto.
Algunos precios: churrasco italiano más bebida $1750; café chico $600 y sándwich de queso $400. Para sobrevivir un día entero se necesitan $2500.

9- Universidad Andrés Bello (República)
Todo el centro de operaciones alimenticio de la Unab de República ocurre en el edificio B3, donde hay dos casinos (uno grande y uno chico). El más grande está en el piso -1 y es muy caluroso; tiene estilosas sillas de plástico y madera; pantallas LED y juegos.
Los alumnos se quejan de que almorzar aquí es caro: con Junaeb (plato solo) cuesta $1300 y la bandeja completa $2190. Otros precios: té $450; empanada napolitana $950 y hallulla $690.
Un grupo de estudiantes de ingeniería civil industrial precisa: “es caro, nosotros preferimos salir a comer fajitas o completos; o traer comida de la casa. Por suerte hay varios microondas (en el casino se lucen impecables ocho aparatos de última generación). Ojalá hubieran espacios al aire libre”.
Se sobrevive el día entero con $3000.

10- Universidad de Santiago de Chile
Cuenta con dos casinos comunes (Facultad de Economía y Planetario), pero con uno monumental: el central. Ubicado en la zona de la legendaria Escuela de Artes y Oficios, ofrece dos salones gigantescos con sillas colegiales de madera tipo quinto básico.
La gran virtud de este recinto es que de todo el recorrido que hicimos, es el único que da un almuerzo de bandeja completa (fondo, sopa o ensalada, pan, jugo y postre) a sólo $1300 para los becados Junaeb, que bordean el 70% del estudiantado. Sin beca, el almuerzo completo sale $2000. Los que no tienen tarjeta Junaeb pueden ir a un local de la Villa Portales, donde el almuerzo con todo sale $1500.
Los que cuentan con menos lucas, pueden encontrar empanadas a $700 y completos gigantes a $850. El té vale $250 y el pan aliado $500. Según un grupo de estudiantes de ingeniería eléctrica, un 20% del plantel trae comida de la casa, para lo que hay suficientes microondas funcionando bien. El comercio ambulante ofrece a módicos precios “todo lo que es” sushi y hambuguesas de soya.
Para estar todo el día se come con máximo $2500.

 Conclusión: Los casinos universitarios son la real fuente de mastique, pero en algunos casos, la falta de recursos deja con hambruna a cualquiera.
 Otro tema que vamos a analizar con bisturí, es el caso de los pagos que se le efectuaron a la diputada fascista Marta "Momia CTM" Isasi.

Nadie hubiese pensado que la simple audiencia de formalización por estafa y otras defraudaciones de Georgio Carrillo Vercellino, principal asesor de la diputada Marta Isasi hasta noviembre de 2011, iba a abrir una puerta al intrincado mundo del lobby que realizan grandes empresas entre los parlamentarios y en los enmarañados aportes que éstas hacen a las campañas electorales. Porque fue el jueves 9 de mayo, en Valparaíso, que el ahora ex asesor reconoció haber hecho mal uso de dineros correspondientes a asignaciones parlamentarias. Acto seguido detalló cómo lo había hecho siguiendo instrucciones de la propia diputada Isasi. Y fue más lejos: reveló haber recibido $25 millones de Corpesca, la principal empresa pesquera del Grupo Angelini, destinados a Isasi antes de que se iniciara la tramitación de la polémica Ley de Pesca.
En la audiencia en el Tribunal de Garantía de Valparaíso, el periodista Georgio Carrillo admitió haber hecho estudios para Corpesca, la empresa pesquera extractiva más grande de Chile, que elabora alrededor del 25% del total capturado en el país. Gracias a estos papers, según Carrillo, la parlamentaria pudo recibir $25 millones en el período previo a su reelección como diputada por Iquique.
CIPER llamó a Francisco Mujica Ortúzar, gerente general de Corpesca, quien reconoció que le pagó ese dinero a Carrillo y también que la empresa, cuyo presidente es Roberto Angelini, aportó a la campaña de la diputada Isasi, quien apoyó todos los articulados en la Ley de Pesca que favorecen a las grandes pesqueras (VER RECUADRO).
De hecho, en la sesión de la Cámara de Diputados que aprobó las modificaciones a la Ley de Pesca, Isasi votó en contra del inciso que establecía que el Estado tiene el dominio absoluto, exclusivo, inalienable e imprescriptible de los recursos existentes y sobre el cual establece permisos o autorizaciones de extracción. Rechazó también la indicación que fijaba cuotas anuales de captura por especie en un área determinada o cuotas globales de captura y que, además, establecía una rebaja de la cuota por imprevistos.
En correos electrónicos a los que CIPER tuvo acceso, está la constancia de la relación que establece el ex asesor de la diputada Isasi con el gerente general de Corpesca, Francisco Mujica Ortúzar, en los que acuerdan realizar estudios sobre temas relacionados con la pesca en Chile por $25 millones, los cuales fueron retirados contra entrega del trabajo y boleta de honorarios.
De acuerdo al testimonio entregado en la audiencia de formalización, Carrillo señaló que su “lealtad mal entendida” fue afianzando la confianza con la diputada, al extremo que en la campaña parlamentaria él estuvo dispuesto a emitir dichas boletas a Corpesca para generar recursos financieros usados en la misma campaña.
En uno de los correos, Georgio Carrillo le señala al gerente general de CORPESCA lo siguiente:
“Don Francisco: quería saber si tuvo ocasión de leer el informe o si requiere algún otro estudio, ya que la sra Marta me pregunta por la plata. Saludos”.
La respuesta vino de inmediato de parte de Mujica:
“Georgio: He podido leer la primera parte y tengo varias observaciones que modificarle, dado que contiene supuestos un tanto antiguo… tipo año 2002… con un realidad un poco diferente. Independiente de lo anterior, creo que podemos arreglarlo fácilmente acá,,, mañana tengo una reunión de 10:30 a 11:30 apróx.,, así que podemos juntarnos después… y con eso fijamos de inmediato una primera cuota $10 mil. Para después de acuerdo a lo conversado fijamos el remanente. Saludos. FJMO”. (VER CORREO)
En otro mail al mismo Francisco Mujica, Carrillo se refiere a los dineros supuestamente triangulados a la diputada a través de la entrega de informes a la empresa pesquera, recordándole el compromiso adquirido con ella.
“Don Francisco: le adjunto cuatro minutas relacionadas con los temas que en su momento habíamos acordado, a fin que ud. los analice y ojala podamos darle curso al resto de los recursos que le había comprometido a la diputada Isasi, considerando que ya recibimos una partida de 10 millones (como bien ud recordará). Quedo atento a sus comentarios. Atte., Georgio Carrillo V. Periodista, Jefe de Gabinete”. (VER CORREO)
CIPER se comunicó con Corpesca para corroborar el pago de los dineros que el periodista Carrillo afirma que la empresa había comprometido con Isasi. Fue el propio interlocutor de los correos,  Francisco Mujica Ortúzar, quien  admitió haberle pagado $25 millones, agregando que  fue “una de las tantas asesorías que nosotros pagamos por investigaciones pesqueras”.
-¿Qué calificación tiene el señor Carrillo para una investigación pesquera?- Lo que pasa es que nosotros tenemos un Instituto de Investigación Pesquera del Norte, Inpesnor, donde se contratan diferentes tipos de estudio y desarrollamos con las universidades, como la Universidad de Tarapacá, estudios….
-Pero el señor Carrillo es un asesor parlamentario, no un académico.-En la parte parlamentaria, no le puedo decir nada. No tengo idea.
-¿Quién dirige Inpesnor?-Miguel Ángel Escobar.
-¿Miguel Ángel Escobar le dio instrucciones a usted para pagarle al señor Carrillo por estas asesorías?-No creo que existan instrucciones para pagar asesorías…
-Pero es usted quien le pide los datos personales al señor Carrillo para pagar por sus servicios.- Nuestra empresa opera en Iquique, Arica y Puerto Montt, pero nosotros somos los canceladores en Santiago, pues las cuentas bancarias se manejan desde acá.
-¿Y estas asesorías fueron a raíz de la Ley de Pesca?-Hay de todo, investigaciones y también estudios sobre articulados sobre la Ley de Pesca y sus impactos sociales y económicos.
-Se lo pregunto derechamente: ¿esas platas pagadas a Isasi fueron para que la diputada votara como votó en la Ley de Pesca?-No, nosotros tenemos una relación con ella desde que partió en el norte y la seguiremos teniendo…
-Entonces, ¿ustedes le han financiado sus campañas electorales?-Nosotros hemos hecho los mismos aportes a los parlamentarios pero en forma absolutamente legal, y si eso significa que los hemos ayudado, sí, a ella y a muchos más.
-¿A quiénes más?-No, eso no lo puedo decir, pues en la Ley Electoral las donaciones son absolutamente anónimas. Muchos actores políticos se acercan a nosotros y ella lo hizo para pedirnos que le ayudáramos a financiar su campaña.
Después de la entrevista al gerente general de Corpesca, CIPER se comunicó con la diputada Isasi para ratificar lo afirmado por Carrillo y Mujica. Pero ella negó que los dineros recibidos por su ex asesor por los estudios a Corpesca hayan sido utilizados en sus campañas electorales:
-Cómo él (Carrillo) era mi asesor de confianza, seguramente pudo tener acceso a Corpesca para vender sus estudios, pero nunca esos dineros fueron a parar a mis cuentas. Mi situación económica es tan débil que tuve que vender dos departamentos que tenía en Iquique y solo tengo uno que estoy pagando en Viña y que me costó $40 millones, luego de la última campaña parlamentaria -señaló a Ciper.
Las declaraciones del ex principal asesor de Marta Isasi le abrieron un duro flanco a la diputada. Judicialmente, esta es la primera vez que un imputado en un proceso que investiga el uso ilícito que han hecho algunos parlamentarios de sus asignaciones, revela la fórmula en que incurrirían los congresistas para defraudar al Fisco con los millones que se les asigna para sus asesores. En los hechos, tal como lo reveló CIPER en anteriores reportajes, la trama estaba destinada a engrosar sus ingresos a través de la apropiación indebida de los pagos destinados a su personal de apoyo. En total, sumando la dieta, gastos operacionales y asesorías, los diputados reciben cerca de $13 millones al mes.
En la audiencia de formalización, Georgio Carrillo confesó que la parlamentaria por Iquique, a poco tiempo de empezar a trabajar con ella, le consultó cómo podría liberar dineros del ítem secretarias y asesores. “Fue así como en primera instancia empecé a boletearle, en paralelo al contrato de trabajo, lo que hicimos en reiteradas ocasiones hasta que se hizo insostenible, pues la modalidad era honorarios o contrato y no mantener dualidad laboral con el mismo empleador”, indicó Carrillo en la audiencia de formalización por estafa y otras defraudaciones que investiga el fiscal de Valparaíso, Cristian Andrade.
Carrillo aseguró en el tribunal que luego Marta Isasi le pidió un “nombre de confianza” para seguir adelante con la boleta por servicios. Según Carrillo, él le propuso el de su esposa, Johana Lorena Gallardo Beiza, lo que fue aceptado por la parlamentaria sin que la supuesta beneficiada se enterara del origen del dinero que recibía cada mes  y que de inmediato Carrillo traspasaba por mano a la diputada (ver documento de transparencia)
La versión de la diputada Isasi, quien inició el proceso al denunciar a Carrillo en noviembre de 2011, es radicalmente distinta. Asegura que se habrían emitido boletas de honorarios a su nombre y pagadas con fondos de la Cámara de Diputados sin que ella tuviera conocimiento de estas operaciones, por lo que el Consejo de Defensa del Estado presentó una querella contra su ex asesor y su esposa, respaldando la denuncia que la parlamentaria presentó en la Fiscalía de Valparaíso.
“Se trata de un ex asesor, yo lo pillé el año pasado, en noviembre, e hice la denuncia en la Fiscalía y ahí comenzó toda la investigación para comprobar la denuncia. El Consejo se hizo parte de la querella, porque aquí hay dineros de la Cámara de Diputados involucrados”, explicó la parlamentaria a La Segunda, en agosto de 2012, quien entonces calculaba los daños en “$90 millones en el caso de la Cámara y a mi persona, $40 millones”. Pero además, aseguró que en una ocasión, al llamar a la Tesorería de la Cámara, se enteró que tenía “contratada a personas que yo no conocía, entre ellas la esposa de Georgio”.  (ver nota).
El desmentido a los dichos de la diputada proviene de la extensa cadena de correos electrónicos que intercambió con su ex asesor, Georgio Carrillo.  Allí hay diálogos que evidencian que Marta Isasi sí conocía a Johana Lorena Gallardo Baeza, pues en misivas de octubre de 2011 se refiere a la esposa de Carrillo en un contexto de confesiones que le haría al ex asesor, con quien supuestamente mantuvo una relación de tipo afectiva, tal como lo atestiguan los correos (ver correos).
De acuerdo a una serie de investigaciones de CIPER, algunos diputados han utilizado distintas fórmulas para abultar sus ingresos, pese a que mensualmente pueden destinar discrecionalmente un $8,5% de los $13 millones que reciben para pagar asesores, cuentas telefónicas, arriendos de sedes distritales, entre otros.
A mediados de 2009, CIPER publicó los expendios realizados por los congresistas con los dineros derivados de sus asignaciones parlamentarias. Esos gastos estaban sometidos a controles muy febles que no permitían determinar si las asesorías eran realizadas o si las sedes usadas por los congresistas realmente cumplían esa función, o si efectivamente eran arrendadas y no pertenecían a ellos mismos o a sus sociedades familiares. Para ejecutar la debida fiscalización que amerita un dinero que el Fisco entrega a los parlamentarios para cumplir su labor, sólo había tres funcionarios de la Dirección de Finanzas de la Cámara de Diputados. Cada uno debía mantener el control contable sobre los gastos de 40 parlamentarios (ver nota)
De los procesos originados en su momento, solo el ex diputado Maximiano Errázuriz (RN) ha sido condenado por defraudar al Fisco por uso ilícito de sus asignaciones parlamentarias, por concepto de arriendo de sus sedes. Su condena fue de cuatro años de libertad vigilada, una multa y la imposibilidad de por vida a optar a cargo público. Los otros tres diputados acusados e investigados desde 2009 por el mismo delito son: Julio Dittborn (UDI), actual subsecretario de Hacienda;  Jorge Sabag (DC), a quien finalmente lo protegió su fuero parlamentario; y Claudia Nogueira (UDI), quien se libró de una condena luego de llegar a un acuerdo extrajudicial con la Fiscalía. Nogueira devolvió al Estado unos $30 millones, canceló otros cinco millones adicionales a Un Techo Para Chile y quedó sujeta a firma mensual en la fiscalía por los siguientes 18 meses. En virtud del acuerdo extrajudicial, no registra prontuario alguno por el ilícito cometido.
La modalidad que habría empleado la diputada Isasi es la misma que en su momento utilizó la diputada Nogueira, de acuerdo a la versión que entregó Carrillo ante el tribunal. Nogueira registró como asesores ante la Cámara de Diputados a dos personas, las que, de acuerdo a la investigación de la fiscalía, no hicieron nunca ni un solo trabajo para la parlamentaria y le traspasaban el dinero fiscal percibido a una cuenta bancaria de la misma congresista por el distrito de Recoleta. Los mencionados asesores -Jaime Jullian y Jenny Acevedo- recibían cheques mensuales por alrededor de $800 mil y un millón de pesos respectivamente, montos que luego depositaban en una cuenta bipersonal de la congresista y su esposo, el ex alcalde de Recoleta y militante de la UDI, Gonzalo Cornejo.

LAS VOTACIONES DE ISASI EN LA LEY DE PESCA

En la sesión de la Cámara de Diputados que aprobó las modificaciones a la Ley de
Pesca, en julio de 2012, la diputada Marta Isasi apoyó explícitamente todos los articulados que favorecen a la explotación industrial pesquera. Respecto de las cuotas de extracción, la parlamentaria votó en contra de reemplazar la expresión “serán indefinidas”, por “tendrán un plazo de 10 años, renovables”.
Isasi también rechazó la indicación que no consideraba renovables los 20 años de plazo de las licencias. Y respecto a la creación del Fondo de Estabilización para los trabajadores de la industria pesquera, primero se opuso a la admisibilidad de la indicación, pero al ser esta aprobada, votó a favor.
La diputada rechazó igualmente el inciso que reservaba exclusivamente a la pesca artesanal, y desde el tercer año de la publicación de la ley, el ejercicio de actividades pesqueras extractivas sobre la reineta. Según ese inciso que no fue aprobado, los permisos de pesca industriales caducarían a partir de la misma fecha.
Respecto del reconocimiento de los pueblos originarios vinculados al borde costero, a los cuales se los otorgaría los mismos derechos que las otras entidades pesqueras, Isasi se opuso. Asimismo, rechazó la indicación que prohibía el empleo de sistemas de pesca de arrastre; y votó en contra de establecer un fraccionamiento de la cuota global de captura, indicación que estaba destinada a proteger las especies al borde del colapso por la sobreexplotación.
En un punto crucial de la Ley de Pesca para romper con el monopolio  que ejercen en el sector siete familias de nueve grupos económicos , Isasi rechazó establecer que, del total de la cuota global industrial de las pesquerías en plena explotación, se reservara anualmente un 5% de manera exclusiva para empresas de menor tamaño, que acrediten a lo menos tres años de operación. Dicha cuota sería asignada a través de licitación y efectuada a través de embarcaciones pesqueras artesanales, a excepción de aquellas pesquerías que por sus condiciones naturales requieran la utilización de embarcaciones de mayor tamaño para su captura, caso en el cual podrá recurrirse a naves de la flota industrial.






¿Y qué contestó Hugo Gutiérrez...??.

El diputado Hugo Gutiérrez (PC), se defendió de las declaraciones de su par independiente, Marta Isasi, quien lo acusó de sacar provecho político de la denuncia realizada por el Centro de Investigación Periodística (Ciper).
"Yo no estoy detrás de todo esto. Yo no tengo que ver con lo que salió en Ciper, pero sí tengo antecedentes que comprueban la denuncia", señaló. "En vez de defenderse, ella me declara la guerra a mí. Ella debería defenderse de lo que dice Ciper", replicó.
El representante del distrito 2 (Alto Hospicio, Camiña, Colchane, Huara, Iquique, Pica, Pozo Almonte), señaló que él estaba en conocimiento de los antecedentes. Sin embargo, expresó que no quiso difundirlos antes dado que eran acusaciones "graves" y que "perjudicaban la honorabilidad de la diputada Isasi".
"Inicié mi propia investigación sobre estos hechos. Yo recibí estos antecedentes en marzo de este año. Me imagino que son los mismos que recibió Ciper. Pero opté que lo mejor era resguardar su integridad", insistió en entrevista con Canal 24 Horas.
En su defensa, el parlamentario señaló que no los publicó antes dado que quería comprobar la veracidad de lo que allí se denunciaba. "Son hechos que podrían llevar a denunciar a un diputado, yo tomé ciertos resguardos", puntualizó.
NUEVOS ANTECEDENTES
Gutiérrez también se refirió a los nuevos antecedentes que confirman las acusaciones en contra de Isasi y un supuesto "soborno" recibido por la diputada Isasi para votar a favor de la Ley de Pesca.
"En mi poder, lo que tengo es un mail que no es entre el Gerente de Corpesca y el ex asesor, sino que derechamente entre Francisco Mujica, gerente de la Corporación y la diputada Isasi. Es un documento que es distinto a lo que tiene Ciper, porque ellos sólo abarcan 2009. Este documento es del 14 de julio de 2011", declaró.
Para el diputado Gutiérrez, "estos documentos implican una triangulación de recursos que hace Corpesca utilizando a este ex asesor", quien realiza la denuncia que publica Ciper. A su juicio, dicho pago, cifrado en 25 millones de pesos, "es un pauteo (...) Un diputado no puede recibir dinero para votar por determinada legislación".
"Cuando hay declaraciones de este temor, ella ha sido sobornada para votar a favor de una legislación", espetó el parlamentario.
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