sábado, 17 de noviembre de 2007

PARADA MONUMENTAL: NO HAY NOCHE QUE NO SUEÑE CONTIGO, PATRICIA NAVIA (2).

Al mismo día de ocurrida dicha Declaración, la Patty Navia salió llorando del Casino, escoltada por Escobar, sin poder sacarse ese momento tan impactante que no quería que pasara, pero pasó.
Las lágrimas de la quilicurana eran un verdadero río de sentimientos en la mole. Nelson "Guachupé" Alveal la vió llorando todo un río cuando salía por el Matto Grosso hacia afuera; el Max la vió muy desarmada, y la Patty que partía al Parque Gómez Rojas, llorando en la Peatonal Dania porque este pechito se le declaró en el Casino. Quería puro enterrarse, quería puro morirse, quería desahogarse totalmente de ese tremendo impacto, que se le conocerá con el tiempo como "El Desastre de Pío Nono", porque Patricia Navia terminó destrozada por la declaración amorosa más potente de los últimos tiempos.
Este pechito parte a 10 de Julio 924, donde Hernán Ibacache Durán me notó raro, tras esa jornada histórica; mientras que en la Facultad, las voces corrían por todas partes, desde el Decano hasta el último de los mechones que pululan entre los pasillos. Mientras todos los funcionarios hablaban del tema, la Patty Navia se iba absolutamente destruída a su casa de la comuna de Quilicura, donde no pudo ser consolada ni siquiera por su hijo Pablo Paredes Navia. No pudo contárselo a su familia, no pudo contárselo a sus amigos, no pudo contárselo a sus vecinos. La Patty Navia no pudo con su corazón desorientado, como aquella canción de Myriam Hernández.
Este servidor remata en San Bernardo escuchando una canción de la española Amaya, la mole que entra en la historia, los "NA-NA" hacen historia con la Declaración de Amor más espectacular de la historia, nunca antes vista en la Universidad de Chile.
El día 8 de Julio Monumental de 2002, vemos a una Patty Navia sin reaccionar a nada, a una Sonia Manzol pillándola muy mal en la mañana, y a este colocolino entrando a escena. Pero ya en la hora de almuerzo, el desconsuelo de la quilicurana por este tremendo impacto amoroso que le remeció la conciencia delante de todos. Este pechito que le hace cariño a su último idílio en el Casino, la Patty que trata de decir algo ain poder reaccionar -al menos dijo que mis palabras salieron del alma-, y terminó adormecida, aún cuando estaban allí sentados almorzando Miguel "Chester" De la Cruz y Fernando "Olguita" Ríos, que cacharon al dedillo el Puesto Bajo. Y el coro monumental lo canta así, así, así, así, así...

"¡COMO PICA LA MACHACA, LA MACHACA COMO PICA, COMO PICA LA MACHACA, LA MACHACA COMO PICA. ¡AY QUE CHACA, CHACA, CHACA CHACA, AY QUE CHACA, CHACA, CHACA CHA...!!".




Finalmente, Patricia Navia ha terminado sin reacción alguna, su marido que flojea, y este pechito que le dió el jugo que ella no quería tomar.

¡¡¡LA PATTY NAVIA ES MI VIDA, LEGULEYOS TODOS...!!!.

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