sábado, 17 de noviembre de 2007

MIS INICIOS EN LA MOLE

La vida de este servidor no era fácil, pues me tuve que preparar estudiando como malo de la cabeza. Tanto esfuerzo, tanto sacrificio, tanta rabia, tanto tiempo para ver quién soy..., muchas piedras por eludir, muchas barreras por saltar, un postulante que me ganaba en la postulación a Derecho y yo en lista de espera.
Mafalda Ramírez llamó a mi casa aquella mañana del 10 de Marzo de 1997, para comunicarme la noticia de que el postulante que tenía la carrera asegurada la perdió por problemas de salud y por problemas económicos, por lo que me dieron la gran oportunidad de entrar a la Universidad, cosa que tuvo su recompensa la mañana del 11 de ese mes. Hechos los trámites notariales en la Torre 15, entro a la mole, me mandan a Secretaría de Estudios -donde Mónica Velozo me entrega el Libro Rojo de la Programación Académica-, y me invitan a un Ciclo de Orientación a Mechones para el 13 de dicho mes.
Finalmente, en el día de Santa Patricia, entro a la puerta grande, mis primeras clases y la vida universitaria. Las clases, las pruebas, la Toma, los idílios, los Exámenes..., y el nacimiento de la marca que quedará grabada a fuego entre códigos y leyes.

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