miércoles, 24 de julio de 2013

OPERACIÓN SANTA PATRICIA, NI AHÍ CON LOS FASCISTAS (CENTESIMOSÉPTIMA PARTE).



  Con "Hoy te conocí" de Guachupé, iniciamos esta 107ª Parte de la Operación Santa Patricia, con el último de los ejes transversales de la campaña de nuestro candidato Marcel Claude. Se trata de la energía y los recursos renovables.


El sistema neoliberal compromete, de manera irreversible y acelerada, las complejas formas de vida existentes, sin crear alternativas y sin consideraciones hacia las futuras generaciones. Desde ese punto de vista, quien hable de “desarrollo sustentable” sin cuestionar los pilares del sistema económico y social imperante, está simplemente buscando manipular, blanqueando sus verdaderas intenciones.

Propuesta general base para toda política ambiental:

El desarrollo que queremos incorpora una nueva mirada que incluye los conceptos de equidad, participación y sustentabilidad ambiental, además de la protección y la conservación de la naturaleza. Es esto que llamamos la ecología social.

  • Un modelo de desarrollo sustentable requiere formas de desarrollo equilibradas con la naturaleza, basadas en la utilización de energías renovables y no contaminantes.
  • Para su aplicación, es necesaria la descentralización de los centros de poder y la puesta en marcha de medidas autogestionarias en que cada individuo se sienta plenamente responsable de su porvenir y el de la comunidad en la que se encuentra inserto.
  • Asimismo, requiere de un Plan Estratégico de Ordenamiento Territorial que permita la desconcentración territorial y urbana, orientado por una estrategia nacional de desarrollo basada en la sustentabilidad.
  • Esto significa un cambio radical en el esquema de poder y en la organización de la sociedad.


Propuesta para una nueva institucionalidad ambiental:

Chile ha enfrentado en el último tiempo una serie de desastres y conflictos ambientales, los que se encuentran ligados estrechamente a la matriz productiva del país. 
Si bien se ha avanzado en el tema institucional gracias a la creación del Ministerio del medioambiente y los tribunales ambientales, estos organismos se encuentran aún en una fase primitiva del correcto ejercicio de sus funciones, por lo que aún queda todo por hacer en este ámbito.
Por otra parte, la experiencia ha demostrado la necesidad de independencia y autonomía por parte las Instituciones Ambientales hacia los gobiernos de turno, de modo que puedan cumplir con sus funciones y hacer respetar las leyes, por lo que estas deben ser instituciones del Estado y no órganos del Gobierno. Además, para ser eficaces se necesita, por un lado, formular las políticas ambientales según criterios técnicos con prescindencia de las presiones políticas y económicas y, por otro, se requiere contar con una fuerte capacidad de regulación sectorial de los recursos naturales.

Proponemos:

a)    Una Institucionalidad Ambiental, con estructuras independientes de los gobiernos de turno, es decir, ser instituciones del Estado y no órganos del Gobierno.
b)    Los gobiernos regionales serán los ejecutores de la política medioambiental propuesta por el Ministerio de Medioambiente y Aguas, así como de su planificación y gestión en los territorios. Estos deberán ser capaces de ejecutar la Política Medioambiental en coordinación con la administración Local;
c)    La creación de una Contraloría Ambiental, con 2 grandes funciones de fiscalización: Una de fiscalización ambiental, que asegure el cumplimiento de la Normativa ambiental, por parte de privados y del Estado y otra, deconservación ambiental encargada de revisar y fiscalizar la situación actual del Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas por el Estado y la situación de aquellos espacios vulnerables que se encuentran actualmente fuera de este sistema;
d)    La Tipificación del Daño y Delito Ambiental;
e)    Impulsar y Desarrollar una Estrategia Nacional de Energías Renovables;
f)     La Descentralización Regional a través de la generación de Polos de Desarrollo que permitan la desconcentración poblacional de focos urbanos. De esta forma enfrentar graves problemas de contaminación, como es el caso de Santiago y de Temuco;
g)    Impulsar y Desarrollar una Estrategia Nacional de Participación Ciudadana real y activa, que tienda hacia el empoderamiento de la Sociedad en estos temas, teniendo como finalidad la construcción de una “Ciudadanía Medio Ambiental”;
h)    Finalmente, rechazamos la instalación de Mega Proyectos como HidroAysén y las iniciativas de promover la energía nuclear.

Autonomía y diversificación de la matriz energética

El tema energético es una de las piedras angulares del desarrollo de un país y de la región. Sin embargo, esto aparentemente no ha sido entendido así durante los últimos 30 años en nuestro país. Es así como en Chile no ha existido una verdadera política energética en mucho tiempo, dejando entregando las riendas de este tema al mercado y algún ministro de un cierto gobierno que pudo haber tenido una que otra “brillante idea” (tipo salvavidas) que nos permitió creer por un tiempo (breve) que el tema no era tan alarmante como otros decían. De esta forma, el gas argentino en su momento, las enormes represas en otro y los proyectos carboneros han sido la sustancia de nuestra “Política Energética”.
Está demás decir entonces que el diagnóstico de la situación es pésimo, pero no sobre las posibilidades de abastecimiento o la composición de la matriz únicamente, sino que sobre la nula existencia de una política energética. De hecho, no es posible decir que esta política ha fracasado, pues ésta no existe.
De esta forma, se requiere en primer lugar la definición de una política energética de largo plazo, la que debe responder, necesariamente, al tipo y nivel de desarrollo que queremos como país, el que, a su vez, debe ser acorde a los desafíos que nos planteemos como sociedad en los distintos ámbitos de esta: empleo, educación, salud, cultura, medio ambiente, etc. Una vez definido el desarrollo que queremos, se define la política energética que nos llevará hacia ese fin de la mejor manera posible, priorizando de buena forma las inversiones que deba hacer el estado en esta materia y procurando proteger la sustentabilidad en el largo plazo.

En todo caso, independiente de la necesidad de las definiciones anteriores, es un imperativo que el Estado se haga cargo del problema y le dé la importancia que este tema merece, para lo cual proponemos entregamos las siguientes propuestas específicas:
a)    Modificar la composición y figura legal de la Agencia Chilena de Eficiencia Energética (AChEE), pasando a ser un órgano del estado (actualmente es una corporación de derecho privado) con independencia de los gobiernos de turno.
b)    Fijar metas anuales ahorros por efectos de la Eficiencia Energética (EE), los cuales deben ser promovidos por la AChEE para ser desarrollados en conjunto con el sector industrial, comercial y residencial, con énfasis en las empresas energointensivas (grandes consumidores de energía, como la minería).
c)    Desarrollo de programas específicos de EE en los hogares a través de las empresas de distribución eléctrica. Además, por esta vía se pueden recaudar fondos para el financiamiento de los distintos programas de EE y desarrollo de Energías Renovables No Convencionales (ERNC) mediante un sobrecargo o impuesto a aquellos hogares que consuman sobre un cierto valor de kWh/mes/persona, o algún indicador similar.
d)    Importación de paneles solares fotovoltaicos por medio de la AChEE, los que pueden ser vendidos con facilidades a quienes deseen contar con estos dispositivos. La ventaja es que, una vez entre en vigencia la compra de energía por parte de las distribuidoras, la inversión será recuperada en unos años y luego se transformará en un ingreso.
e)    Promover el desarrollo de proyectos de geotermia mediante lazos de cooperación entre el estado y las universidades que cuenten con centros de investigación en este tema o para que desarrollen estos. Una iniciativa posible es entregar la concesión de exploración de sitios con potencial geotérmico para que estos centros determinen la factibilidad del desarrollo de proyectos en el lugar. En caso de resultar exitosa la labor, se puede vender el proyecto de modo de financiar los costos de la exploración, re invirtiendo los recursos en la universidad y ganando experiencia sobre estos proyectos.
f)     invertir fuertemente en la investigación e incorporación de tecnología, que permita la diversificación de la matriz energética a través del despliegue de formas no tradicionales de energía (eólicas, solares, geotérmicas, energía de mareas, biogas); además, que se impulse la construcción de centrales hidroeléctricas pequeñas (de paso) a lo largo del país, conjuntamente entre el Estado y capital privado.
g)    Por otro lado, apoyamos las iniciativas regionales que apunten a la optimización de la matriz energética, basadas en la cooperación mutua y relaciones de reciprocidad. De este modo, la integración de Chile a la alianza energética latinoamericana que impulsa Venezuela, contribuiría sustancialmente a resolver la crisis energética que sufrimos. Países como Venezuela, Argentina y Bolivia, tienen reservas importantes de petróleo y gas, justamente elementos de los que hoy carecemos.



Marcel Claude por reportaje de Contacto: “Denuncié los conflictos de intereses en el parlamento hace más de diez años”
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