lunes, 22 de julio de 2013

OPERACIÓN SANTA PATRICIA, NI AHÍ CON LOS FASCISTAS (CENTÉSIMOTERCERA PARTE).



  Con la Cabalgata de las Walkirias de Richard Wagner, la Operación Santa Patricia entra a su 103° Parte, con otro eje programático de la candidatura de Marcel Claude. Aquí nos vamos a referir a los Pueblos Originarios.


Para poner fin a los años de negación, asimilación cultural, genocidio y aculturación en Chile, creemos en la necesidad de forjar una sociedad multinacional, pluricultural y multilingüe, cuya base sea el reconocimiento, respeto y valoración de la diversidad de todos los grupos sociales. Frente a la discriminación y a la disgregación histórica y presente de las comunidades de los Pueblos Originarios en Chile, promovemos la autodeterminación y el desarrollo de su diversidad.

Entendemos a la autonomía y autodeterminación de los pueblos originarios como la facultad de ejercer control político, cultural y económico sobre su propio desarrollo en la sociedad chilena. Esta posición es plenamente coherente y viable en el marco de un sistema federalista y de democracia participativa que resguarde el ejercicio del poder de decisión de cada ciudadano en pie de igualdad por medio de una reorganización territorial administrativa, acompañada de un doble proceso de descentralización y desconcentración del poder.

En primer lugar, es necesario el reconocimiento constitucional del carácter plurinacional de nuestro país. Esto es, la incorporación en una nueva Constitución Política del concepto de Estado plurinacional, que consolide el status de cada pueblo, con derechos colectivos y no como simples comunidades culturales. Por ello es fundamental avanzar hacia la instalación de una Asamblea Constituyente que recoja la expresión de esta diversidad y que garantice el principio de no discriminación.

En lo inmediato se requiere que la sociedad chilena, como conjunto, repare el daño causado a los pueblos originarios de Chile a través del cumplimiento del Convenio 169 de la OIT vigente en Chile desde septiembre de 2009. Esto implica:

  • Devolver los territorios usurpados reclamados como propios, reconociendo los derechos territoriales y la propiedad colectiva de la tierra en aquellos pueblos que así lo conciban.
  • Respetando el derecho a la autodeterminación política, económica, religiosa, social y cultural
  • Profundizar y ampliar el alcance de la Educación Intercultural a todo el sistema educativo para una mayor comprensión de la diversidad y la no-discriminación. Ello no sólo implica la oficialización de la lengua de los pueblos originarios sino que también la transmisión de la lengua y la cultura a las nuevas generaciones.
  • En salud es fundamental asegurar los recursos y espacios para el desarrollo y recuperación de las formas de salud y bienestar tradicionales.
  • Es necesaria la protección y recuperación del patrimonio material y cultural, asegurando su conservación con adecuados planes de manejo. Por otra parte, cabe comprender que la cultura de los pueblos no es un objeto muerto que pueda ponerse en un museo, sino un ente vivo que se desarrolla a partir de las aspiraciones de ese pueblo, siendo un deber del Estado asegurar los recursos para que así sea.
 Marcel Claude | Víctor Salazar | Agencia UNO
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