lunes, 22 de julio de 2013

OPERACIÓN SANTA PATRICIA, NI AHÍ CON LOS FASCISTAS (CENTÉSIMOPRIMERA PARTE).



 Vamos a otro eje temático de la candidatura de Marcel Claude, en esta 101° Parte de la Operación Santa Patricia, donde no vamos a parar más hasta que lleguemos más allá de la posible segunda vuelta..., o no?.
 El tema para este capítulo, es el referente a la desconcentración y la descentralización del Estado.


Cuando proponemos integrar formas de democracia participativa en Chile, apuntamos a que el cuerpo ciudadano pueda hacer valer su calidad de soberano, lo cual no sólo pasa por la participación en elecciones, sino por la forma en que se toman las decisiones. Esto significa desconcentrar el poder y reforzar la descentralización del Estado en Chile, estableciendo medidas que otorguen mayor autonomía, recursos financieros y posibilidades de desarrollo económico y social a las regiones y comunas.
Descentralizar el Estado a través de una organización federativa de modo que el poder político real quede en manos de las regiones, provincias, comunas, barrios y comunidades.

La Cumbre Alternativa de la Gente de Regiones en su documento de Viña del mar del 1 de Octubre de 1998, expresa “la efectiva regionalización y descentralización no se logrará mientras se mantengan las bases del régimen político unitario centralizado del país. La limitada descentralización del Estado, circunscrita estrictamente a la esfera administrativa, no permite mejorar la redistribución del poder político y económico hacia las regiones. No bastan las soluciones parciales. Es un diseño integral de un estado descentralizado, tanto en sus funciones administrativas como en las funciones políticas, legislativas, judiciales, fiscales y contraloras. Estos cambios son posibles, sólo si la comunidad y la gente de regiones los quiere y se organizan para lograrlos”.
La tendencia actual de disminuir el Estado (“modernizarlo”) reemplazándolo por el control de monopolios económicos transnacionales, en nada ayudan a un proceso de descentralización, por el contrario, el significado de la mentada modernización es dejar al estado desprovisto de toda herramienta para frenar el saqueo de los recursos de las regiones.
El desarrollo regional y su enfoque humanista apuntan a revalorizar lo humano que hay tras las acciones emprendidas por la región, en general, y por su gobierno en particular; apuntan a reafirmar, también, a la democracia real como sistema político; y apuntan, finalmente, a no olvidar que el verdadero centro del desarrollo regional no es otro que el de la persona humana, que por su intencionalidad forma parte de organizaciones barriales, comunales, regionales o nacionales, en la experiencia de ejercer el poder político y social real, en forma cada vez mas cercana a la base social.
Queremos avanzar hacia un Estado verdaderamente Federativo en que estén descentralizados el poder ejecutivo, el legislativo y judicial. Los estados federativos deberán desarrollar Cortes Judiciales, Parlamentos, Cámaras de Comercio, Centros Culturales, Deportivos y Sociales, Desarrollo de Carreteras, Aeropuertos, Ferrocarriles y Puertos adecuados; de este modo habrá también una descentralización de la responsabilidad cívica, lo que ayudará al progreso del propio Estado y de la Ciudadanía.
  • El Estado Federativo deberá funcionar manteniendo la legislación constitucional y básica, bajo tutela de la Corte Suprema por vías extraordinarias de casación, y organizar al Sistema Judicial con las Cortes de Justicia Regionales como Tribunales de Casación de la justicia ordinaria. Jueces de primera instancia a nivel básico, comunal, y Tribunales colegiados de Apelación a Nivel Provincial, dejando las Cortes como Tribunal Extraordinario de Casación, todo para llevar la Justicia al nivel cercano inmediato a la gente.
  • Los parlamentos Regionales, tendrán por básica función la aprobación y generación de los Presupuestos Regionales a propuesta de los Intendentes y de acuerdo a las prioridades definidas por la ciudadanía mediante mecanismos participativos y de consulta popular; los que deberán ser respaldados por recursos generados en la Región y con aportes de un Fondo Nacional de Desarrollo, verdaderamente estructurado, esencialmente sobre la base de los excedentes de lo producido por la explotación de los Recursos Naturales, los que deben estar reconocidos a nivel constitucional, como Recursos Sociales, de modo de asegurar por una parte la inversión de los recursos obtenidos en las Regiones en cada una, y mediante el Fondo Nacional de Desarrollo realmente operativo y fiscalizado, a cargo de un Consejo Amplio Regional y Nacional, que se funde en criterios éticos que garanticen estándares básicos nacionales, que eliminen las diferencias irritantes entre Regiones “naturalmente” ricas y Regiones pobres.
  • El Ejecutivo Regional estará encabezado por el Presidente Regional (Intendente) que administra con los Secretarios Regionales por carteras, estructuralmente idénticos a los Ministerios, para la coordinación imprescindible de las tareas.

Además de la elección popular de los intendentes, de los parlamentos regionales y de un cuerpo legislativo con atribuciones precisas, se requiere necesariamente:

  • La autonomía política de la región por medio de la democratización de la toma de decisiones sobre los presupuestos de inversión pública (presupuestos participativos en educación, salud, desarrollo social y cultural, vivienda e infraestructura) y la participación de los ciudadanos en la definición de las orientaciones de gestión de los servicios públicos (co-gestión de los establecimientos estatales de salud, educación y cultura).
  • La autonomía financiera de la región, por medio de la reorganización de los impuestos a la producción y a los servicios generados en el territorio en beneficio de la región y la creación de impuestos regionales destinados a la inversión en políticas sociales e iniciativas específicas de desarrollo regional.
 Marcel Claude | Víctor Salazar | Agencia UNO
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