domingo, 18 de noviembre de 2007

OPERACIÓN CAIPIRINHA II

Los cegatinis criollos ya están preparados para felpearse a los paraguas en el Chinquihue Paulista, pero ocurre que los del Chaco les aforraron una tremenda tolola de cinco pepinos a cerapio, debido a que el Gonza Martínez ni siquiera había entrenado con los cesantinis que mueven los chuteadores en el Sifup. De eso se aprovecharon los albirrojos, que hicieron zumbar a los chilenurris desde el primer minuto.
En tanto, los garotos se lo bailaron toda la jornada, dandole la tremenda zumba a los bolis por un contundente trece a dos; se notsbs entonces que la cosa no era tan grave para "Mr. Pipavez" y sus muñecos, pues si le ganaban a los altiplánicos, se metían a la pelea. A lo mejor se les olvidó que tenían que hablarse en la artificial del Banco Itaú y puede ser que Jaquecoso ni los vió tras el arco machetero.
El segundo partido era vital para los chilenurris, pues ante los bolis tenían que sacarse los balazos de la frisca que le dieron los paraguas. Y esa era la cosa, ya que apareció el equipo, las individualidades y la picardía del "Tongua" Panichine, que dejó la mansaca para que el "Chiquiturri" Díaz abriera la cuenta para los del Programa, aprovechando que los defensas altiplánicos andaban dando la hora; el "Lagarto" Valenzuela puso la segunda pepa, con un tiro colocado que el arquero boli no supo a dónde cresta iba a parar; y la tercera pepa corrió por cuenta de Emiliano "Chiporro" Ríos, que ya se olvidó de esa muletilla que le hizo dar tremendo jugo en las Mendozas hace tres meses. Ya que los cafeteros se quedaron abajo -porque la agencia de viajes no los pescó ni en bajada-, nuestros seleccionados llegaron a la semifinal, con la clara intención de ganar para ir a la pelea por llegar al Mundial Cegatini de Cachetonlandia 2006.
Pero de nuevo aparecen los paraguas, de nuevo el julepe y de nuevo cayendo de espalda el loro..., y por dos pepas a huevo. Con ese resultado, Chilito dijo chaolín bombín al sueño mundialista de Baires, y de paso se comieron siete pepas en tres mochas, dos de ellas ante sus bestias negras.
El regreso de los cegatinis al terruño, fué tan frío como cuando se fueron, porque nadie apostaba un peso por ellos. Queda claro que los arqueros profesionales andaban sin entrenamiento, ya que quedaron cesantinis en sus últimos clubes; y si bien los cegatinis hicieron todo el esfuerzo para torcerle la manopla al destino, terminaron convertidos en piltrafas humanas, calidad que se notó en la mocha inicial.
Para los cegatinis, las dificultades en el Chinquihue Paulista para felpearse a sus rivales, han quedado en evidencia, como pasó desde aquella memorable jornada para los bellavistas en las Mendozas. Y el coro monumental lo canta así, así, así, así, así...

"¡ADIOS, ADIOS, ADIOS QUE TE VAYA BIEN, MY LOVE, MY LOVE. ¡QUE TE AGARRE UN CARRO, QUE TE PARTA UN RAYO Y QUE TE PISE UN TREN...!!".
Futsal Chilevisiondeportes

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