sábado, 19 de noviembre de 2011

EL BAUTIZAZO.(SEGUNDA PARTE).

Tras lo sucedido con los cinco dolcevitos, Chilito los empezaba ya a sepultar por ese pastelazo tan ordaca, que al día siguiente nadie estaba para escuchar sus estúpidos descargos. Esos descargos llegaron de parte de cuatro de los cinco pasteles (Vidal se fue rajado pa' Italia), y ya nadie se sorprendía de las palabrotas que estos pobres animales iban a decir en conferencia de prensa.
El primero de los piscoleros, fue el "Palmatoria" Beausejour, el cual descaseteó que, si bien reconocieron que llegaron cuarenta y cinco minutos tardeli a la concentración y, que andaban arriba de la pelota, desmintieron que los más lúcidos como "Chupete" Suazo, Alexis Sánchez, Bravo y el Gary, les andaban aforrando un arsenal de cachamales al momento de que los echaron de las piezas. El "Mago" Valdivia, se las emprendió contra el "Bichi" Borghi y lo acusó hasta de mitómano. Los otros dos involucrados, haciéndose los santurrones en el Sifup.
Carlitos Soto, presi del Sifup, les prestó ropa a los pasteles, mientras que los apóstoles de la prensa andaban terrible de pasmados y, sin creerles nada de nada. Borghi ni los pescó y partieron con los cinco recien incorporados al aeropuerto para volar a Montevideo y enfrentarse a los yoruguas, que son los mejores del continente sudaca.
La tarde del 11 de Noviembre a Todo Cachete en el mítico "Centenario", las cosas no partieron bien, porque el "Alerzi" se lesionó de entradita, haciendo que el Mati Campos Toro ingresara de apuro. Tras 41 minutos buenos y tranquilitos para la Roja, llegó el principio del desastre, con dos condoros defensivos en cuatro minutos, bien aprovechados por Luisito Suárez, que no hizo otra cosa que mandársela guardar a Bravo.
Y si creen que la pesadilla no llegaba, se equivocan todos..., porque el Luisito Suárez los siguió vacunando por completo, decretando los cuatro pepinos que nos hicieron. Cuatro a cero para los choripanes, y todo por culpa de los cinco pastelitos.
Finalmente, la Roja se recuperó ante los paraguas en el Nacional, pero Vidal terminó pidiendo perdón.

¡¡TAN TAN!!.
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