lunes, 29 de marzo de 2010

EL APOCALIPSIS CHILENSIS II.

Ahora, vamos a desglosar lo que pasó esa triste madrugada de FEBRERO tras el devastador terremoto:


IV REGIÓN DE COQUIMBO: El terremoto fue más perceptible en la Provincia de Choapa, ya que ahí fue de 6 grados Mercalli. En Coquimbo y La Serena fue de 5 grados Mercalli, no registrandose daños. Se reportan marejadas en Coquimbo, saqueos en La Serena, y la muerte de un alguero en Los Vilos.

V REGIÓN DE VALPARAÍSO: Este terremoto afectó principalmente a las zonas costeras de la región. En Viña del Mar, diversos edificios sufrieron daños de diversa gravedad, 30 casandras quedaron pa' la corneta, más de 300 damnificados, y el Palacio Vergara dañado. En Valpo, el Palacio Subercasseaux y el Muelle Prat quedaron pa'l loly, mientras que la Posta Van Büren quedó con el agua al güergüero. San Antonio y Llo-Lleo sufrieron con el "tusunami" (pobre Dania). El "tusunami" se llegó casi a tragar Juan Fernández, sino es por el campanazo de la chicoca Martinita Maturana, que tocó el gong para salvar vidas. En materia de daños, las vías del Metro Valparaíso quedaron dañadas en el Puente Las Cucharas, la Panamericana Norte quedó cortada por la caída de pasarelas en los sectores de Nogales, Calera, Hijuelas y Llaillay; la ruta E-41 quedó en zona de derrumbes, y se fueron cortina los puentes Lo Gallardo y El Yali. Grado VII Mercalli y 7,5 Mw.


REGIÓN METROPOLITANA DE SANTIAGO: Varios edificios resultaron con daños menores a los que tuvieron en 1985. Los que quedaron pa'l loly fueron la Iglesia de la Divina Providencia (se vino abajo el campanario), y la Basílica del Salvador (desde el zamarrón del '85 que anda dando jugo); con daños de consideración quedaron el Museo de Arte Contemporáneo, el Mercado Central, el Palacio Cousiño, la Casandra Central de la U. de Chile y el Club Hípico; demolido el frontis de la Muni de las Huechurabas, al igual que las casandras anticuadas de los barrios Brasil, Yungay y Franklin; el Aeropuerto Internacional quedó como la callampa; la comuna de Quinta Normal quedó con tres quintos de zona con puros desastres; el Metrolio quedó con daños mínimos (la Línea 5 tenía atados); "colacsaron" depas con poca antigüedad y construcción charcha (en Maipú, Ñuñoa, Macul, Las Condes, Santiago Centro, San Bernardo y las Huechurabas); la Panamericana Norte quedó con pasarelas botadas en las Quilicuras; la Panamericana Sur quedó con los puentes Maipo y Hospital casi cortados; la Ruta 68 fue carrada por peligro de derrumbes; la Autopista Vespucio Norte se fue cortina porque tres puentes se vinieron abajo entre las comunas de Conchalí y Pudahuel; la Ciudad de los Valles quedó con las casurris sin tejas; los hospitales Félix Bulnes, Sótero Del Río, Exequiel González Cortés y El Peral, quedaron como el orto; más de 40 coles como el forro; una familia entera se fue al pijama de madera en Lonquén, producto de la caída de un silo en desuso; quedaron inhabitables la Villa Olímpica y la Villa Portales; se cayó una tarima en el Bicentenario de La Florida, que servía para el frustrado concierto de Arjona; y se fueron cortina dos panderetas -una en el "Santa Laucha", y la otra en Matta con Las Torres (Quilicura)-. Ah..., y donde quedó la mansaca con los saqueos y las casandras como el loly, fue en el sector cercano a las casandras de la Patty Navia y del "Inspector Gadget" Reyes, allato en las Quilicuras. Grado VIII Mercalli y grado 8,2 Mw.

SEXTA REGIÓN DE O' HIGGINS: Tras el cuasi terremoto del 11 de Marzo Monumental, la región quedó como "zona de catástrofe". De hecho, las comunas de Peralillo y Chépica quedaron en el suelo; en Rancagua se cayó la Catedral, y ya hay 45.192 compipas damnificados; en San Fernando no tuvieron tantos atados de casandras en el suelo, como pasó en su vecina Santa Cruz, donde cayeron casandras patrimoniales y se registró el mayor número de finados de la región; la Parroquia Santa Rosa de Pelequén quedó pa'l loly; Pichilemu hizo "gluglú" por el "tusunami", donde el mar se tragó a dos peques; Bucalemu quedó con 600 metros de costa bajo el mar, la iglesia de Graneros se fue a negro, el Casino Monticello -cerca del Túnel Angostura- quedó con daños visibles (unos 3.500 compadrurris fueron sacados del lugar); y la producción vitivinícola en el Valle de Colchagua, fue la que se vió más perjudicada. En materia de infraestructuras, cortes en la Panamericana Sur -a la altura de Graneros-, grietas y cortes en la Carretera de la Fruta -entre el Puente Alhué y Malloa-, y daños en la Carretera del Ácido, aparte de profundas grietas y socavones en la zona del Lago Rapel, y la caída de una pasarela en El Manzano (Lago Rapel). El segundo terremoto (11 de Marzo) fue de 7,2 grados Richter, causó un julepe de proporciones, con la caída de una pasarela en Graneros, y un oleaje en la costa. Este Purkuyenino se aguantó dos terremotos en el Lago Rapel, con magnitudes de 7-8 el primero, y 7 el segundo, siendo que el primero -el principal- me pilló ya en la cama, pero como yo agarré la experiencia de 1985, ni siquiera me asusté, y agarré un tronco para dejar pasar el sacudón (de la que me he salvado estando en el Lago Rapel). El 11 de Marzo, se produjo el terremoto menor (Grado 7), y Don Tatán declaró "zona de catástrofe" a la región, donde afortunadamente no hubieron finados ni machucados. Grado VII a VIII Mercalli y grado 7,7 Mw.

SÉPTIMA REGIÓN DEL MAULE: La Séptima Región fue sin dudas una de las más afectadas de todo el país. De acuerdo a las cifras iniciales entregadas por la ONEMI (Oficina de Negligentes, Estúpidos, Mentirosos e Idiotas), en ella se concentraban más de 580 finados oficialmente, cerca de tres cuartas partes del total a nivel nacional; sin embargo, el Ejército descaseteó que la cifra era mucho menor (316 fallecidos), diferencia explicada principalmente por la inclusión inicial de desaparecidos en la lista de decesos y de fallecidos en hospitales por causas naturales.
Gran parte de la destrucción se concentró en el sector costero, afectado por el "tusunami" generado. Así, localidades como Constitución, Iloca, Curanipe y Pelluhue prácticamente desaparecieron. En Constitución, la cifra de finados inicial se elevó por sobre las 350 personas, siendo luego ajustada a 172. Luego de que el impacto del terremoto destruyera gran parte de las casandras, media hora después sobrevino la primera de tres olas que entraron a la ciudad, superando los 8 metros cada una, y que aprovecharon la desembocadura del río Maule. Gran parte de los fallecidos corresponden a unos doscientos pericos que al momento del terremoto estaban acampando en una pequeña isla contigua, ubicada sobre la ribera del Maule (la Isla Orrego). para ingresar con mayor facilidad hasta la Plaza de Armas de la ciudad.
Casas de dos pisos fueron arrastradas desde sus bases. [...] La fuerza del mar fue tal, que los ocupantes de las viviendas que lograron permanecer en pie, se encontraron con pesados y algas sobre las mesas y sillones al interior de éstas. La pérdida material es completa.
La amenaza de las olas provocó una estampida de personas semidesnudas que arrancaban con niños en brazos. [...] La conmoción no dejaba a nadie respirar. El ánimo del personal de Carabineros y Bomberos se encontraba completamente resquebrajado. Un policía lloraba al relatar que una menor de cinco años había sido arrancada de sus brazos por la fuerza del mar.

Paula Riquelme, periodista y testigo del tsunami en Constitución
Por su parte, las ciudades de Cauquenes, Talca, Linares, Curicó y Parral, así como gran parte de los poblados de esta región, símplemente quedaron con severos daños estructurales. Las viejujas y centenarias casandras de adobe de estas localidades que aguantaron los terremotos de 1960 y 1985, esta vez se vinieron al suelo..., y más de la mitad de sus cascos históricos -con monumento y todo-, quedaron p'al loly. La Panamericana Sur quedó seriamente dañada por "la batidora 8,8", puesto que el puente sobre el río Claro se desplomó enterito; mientras que la carretera que une Parral con Cauquenes y Chanco, quedó como la callampa, lo que ha dificultado seriamente la conectividad con las localidades de la VII y VIII Regiones que sufrieron los embates furiosos de Doña Natura. Ah..., la planta de CELCO en Constitución, quedó como el orto tras el "marepoto" -como diría Don Tatán-, mientras que el controvertido Hospital de Talca se fue a negrete, quedando completamente destruido, y demolido al mes siguiente.
El terremoto también afectó uno de los principales parques nacionales del centro de Chile. Una fisura en las rocas provocó que las aguas que dan vida a los saltos del Parque Nacional Radal Siete Tazas filtraran a las napas subterráneas, quedando éstos completamente secos. Grado IX en la costa y, Grado VIII-IX en el interior.

OCTAVA REGIÓN DEL BIOBÍO: Debido a su tamaño y numerosa población, fue el Gran Concepción el que concentró la mayor preocupación en la Región del Biobío. La ciudad de Concepción sufrió graves daños en las viviendas, edificios e infraestructura. Pese a que gran parte de la población estaba en sus hogares cuando comenzó el sismo, a esa hora había gran cantidad de gente en el Barrio Estación, principal centro de entretenimiento en Concepción. Carabineros debió utilizar megáfonos para poder controlar a la gente que huía de bares y restoranes. Muchas personas de Concepción y Talcahuano se trasladaron de inmediato a las zonas más altas para huir del tsunami que azotó las costas penquistas. En el puerto de Talcahuano, el impacto del mar arrastró navíos hacia el centro de la ciudad, cubriendo de agua, barro y escombros sus calles. La base naval, los astilleros de ASMAR y el Edificio Consistorial sufrieron importantes daños, al igual que la infraestructura portuaria, afectando gran número de contenedores que quedaron inundados. El monitor Huáscar, en tanto, fue arrastrado por el tsunami, cambiando su orientación habitual de norte a sur por la de oeste a este.Los daños en la base naval provocaron que cientos de materiales explosivos (como bengalas) fueran arrastrados por el tsunami hacia la bahía de Talcahuano, por lo que la Armada de Chile decidió prohibir la navegación hasta rescatar el material.
En la capital regional, junto a los derrumbes se registraron diversos incendios como el que arrasó con la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad de Concepción. La conurbación quedó incomunicada producto de la destrucción de las principales arterias viales de acceso, especialmente de los puentes que cruzan el río Biobío: al desprendimiento de una brecha del Puente Llacolén y a daños estructurales en el Puente Juan Pablo II, se sumó la destrucción completa del Puente Viejo. Dentro de las estructuras afectadas, el estado en que quedó el edificio de departamentos «Alto Río» lo convirtió en uno de los símbolos de la catástrofe. Inaugurado tan solo unos meses antes del evento telúrico, el edificio de quince pisos colapsó volteándose horizontalmente, dejando decenas de personas atrapadas entre sus escombros. Tras esto, los Socovilitos terminaron vistiendo camisa a rayas en el chucho.
La costa al norte de Concepción fue particularmente devastada. Dichato prácticamente desapareció, siendo el 80% de sus viviendas arrastradas por el tsunami. La población de Caleta Tumbes huyó rápidamente hacia los cerros evitando ser arrastrados por las aguas, debiendo quedarse allí a pernoctar en carpas. Gran parte de Cobquecura quedó destruida por el movimiento sísmico, incluyendo un 95% de su casco histórico y su iglesia de más de 180 años de antiguedad. Aunque el epicentro se situó frente a sus costas, este hecho hizo que el tsunami no lograra alcanzar la magnitud devastadora que sí logró a algunos kilómetros de distancia, provocando sólo daños menores. Hacia el sur, la situación fue devastadora en Coronel, Lota, y varias localidades de la provincia de Arauco. El sector céntrico de Coronel sufrió graves daños, al igual que en parte del Parque Isidora Goyenechea de Lota y el acceso del Museo del Carbón en el Chiflón del Diablo, aunque sus galerías subterráneas no sufrieron daños considerables.La localidad de Tirúa, una de las más pobres del país, quedó totalmente destruida: al igual que todas las edificaciones ubicadas hasta cuatro cuadras de la línea costera, el edificio municipal desapareció, y algunas viviendas fueron arrastradas cerca de un kilómetro por las olas que siguieron el curso del río local. Una situación similar ocurrió en la cercana isla Mocha, donde el tsunami alcanzó uno de sus mayores tamaños (llegando a 20 metros de altura según los testigos) y eliminó cualquier vestigio de civilización en sus llanos litorales.y varias localidades de la región.
En Chillán, al igual que en gran parte de la provincia del Ñuble, las casas de adobe fueron las más damnificadas por el terremoto, muchas de ellas quedando inhabitables. En la ciudad, diversas edificaciones también sufrieron graves daños, destacando la medialuna. La cárcel de Chillán se derrumbó y los reclusos aprovecharon la situación para huir. En los incidentes, lograron fugarse 269 presos, 4 murieron y un gendarme quedó herido; días después, el operativo especial puesto en marcha propició que gran parte de los fugitivos fueran recapturados cuando hacían dedo en la Panamericana Sur rumbo a Chago City. Dos históricos murales ubicados en el liceo República de México, creados por David Alfaro Siqueiros y Xavier Guerrero como regalo a la ciudad tras el terremoto de 1939, sufrieron profundas grietas y daños. Grado IX Mercalli.

Casi la totalidad del centro de Cobquecura quedó destruido.

El edificio «Alto Río», de 15 pisos, colapsó a menos de un año de su inauguración, siendo una de las imágenes más emblemáticas del terremoto.

NOVENA REGIÓN DE LA ARAUCANÍA: En la Región de la Araucanía, el terremoto fue sentido con gran intensidad, provocando varios derrumbes en viviendas y el corte de los servicios básicos. En la capital regional, Temuco, se produjeron daños en el teatro y en la municipalidad, siendo el estado del Hospital Hernán Henríquez el de mayor gravedad. Cerca de 450 pacientes debieron ser evacuados por los graves daños en el recinto hospitalario, tras lo cual muchos fueron trasladados a las dependencias del nuevo Hospital Regional, que debió abrir sus puertas de forma urgente incluso aún sin estar finalizada su construcción.

Un auto aplastado por escombros en Temuco.
Una de las zonas mas afectadas fue la ciudad de Angol, ya que la mayoría de sus locales comerciales, incluyendo el hospital de la ciudad fue totalmente destrozado. En la zona costera de la región, principalmente Queule, Toltén y Puerto Saavedra sufrieron los efectos del tsunami, que inundó las zonas más cercanas al mar y destruyó muelles y botes de pescadores. En esta última localidad, un estanque de agua cayó sobre cinco viviendas, falleciendo allí una madre y su hija de tres meses de edad.
En el lago Villarrica, en tanto, expertos ambientales debieron evaluar el estado de sus aguas, luego que el terremoto levantara una importante cantidad de sedimentos de su fondo, alterando el equilibrio biológico existente. También, se establecieron alertas para los sectores cercanos a los volcanes Llaima y Villarrica debido a alteraciones en su comportamiento. Grado VIII Mercalli.



DECIMOCUARTA REGIÓN DE LOS RÍOS: Aunque el terremoto se sintió con gran intensidad en la Región de Los Ríos, los daños fueron considerablemente menores en comparación con las otras regiones y además no registra víctimas fatales identificadas por el gobierno. En Valdivia, los daños se concentraron en el sector de la Costanera, cuyo asfalto se resquebrajó, además de pasarelas y algunos edificios como la Gobernación Provincial.
El tsunami provocó alerta en las zonas costeras como Corral y Niebla, donde sus habitantes huyeron de inmediato a los cerros, recordando la destrucción provocada por el histórico terremoto de Valdivia de 1960; el mar, aunque se recogió, no provocó inundaciones. La Armada de Chile restringió de inmediato el zarpe de todo tipo de embarcaciones, dejando aislada a la comuna de Corral. En tanto, en las zonas interiores, se registraron daños menores: en Lanco se cayeron algunos muros, en Los Lagos se cayó una pasarela y en Panguipulli se rompieron algunas calles. Grado VI-VII Mercalli.


OTROS DATITOS FRESCOS TRAS EL MEGA ZAMARRÓN:

Seguridad pública


Pese al trabajo de Carabineros, muchos habitantes de Concepción debieron defender sus hogares con palos y armas de fuego.
Minutos después de ocurrido el terremoto, en diversas ciudades afectadas se produjeron robos y saqueos a los edificios y viviendas, especialmente en aquellas más afectadas, aprovechando los daños de las viviendas, los muros caídos, la huida de los propietarios hacia los cerros y la falta de suficiente presencia policial, especialmente tras el derrumbe de muchos cuarteles y comisarías.
En Constitución, los saqueos se produjeron apenas las aguas del tsunami se alejaron del centro de la ciudad. Los tres supermercados de la ciudad fueron vaciados por gente en busca de comida, agua y otros productos de primera necesidad, situación que se repitió en los pocos comercios de la ciudad que lograron mantenerse en pie. Sin embargo, al anochecer, los robos de bienes materiales en viviendas se masificaron mientras el contingente de unos cincuenta carabineros no era capaz de controlar la situación. A esto se sumó el estado de la cárcel de la ciudad, que debió desalojar a 103 reos producto de los daños estructurales que presentó. El día domingo 28, la situación comenzó a calmarse con la llegada sucesiva de refuerzos policiales: 150 nuevos efectivos llegaron ese mismo día, y 40 de Santiago y 13 de Talca al siguiente.
La situación, sin embargo, fue más fuerte en el Gran Concepción, donde horas después del desastre se produjeron varios saqueos en distintos establecimientos, lo que llevó a la alcaldesa de Concepción, Jacqueline Van Rysselberghe, a demandar la actuación de los militares para resolver el caos que existía en la ciudad. El día domingo 28, un hipermercado Líder penquista fue saqueado completamente, pero no sólo por personas en busca de productos de primera necesidad; las imágenes de personas saliendo del recinto con televisores con pantalla de plasma y otros electrodomésticos se convirtieron en emblema de la situación de descontrol y fuente de un amplio debilitamiento moral y social.
Con el objeto de "garantizar la normalización de órden público en la zona más afectada y acelerar la entrega de ayuda", el Poder Ejecutivo decidió decretar el 28 de Febrero el estado de excepción constitucional de "catástrofe" para las regiones del Maule y del Biobío, con lo que se designaron a los respectivos Jefes de Plaza del Ejército. Esta institución de las FF.AA., ha decidido aportar tanto en materia de seguridad pública (toque de queda por 30 días), como en la titánica tarea de reconstrucción. Como resultado, un finado y 55 que pararon a la canasta por violar el toque de queda, aparte de los otros 155 torombolos que se fueron a la capacha por actos de vandalismo y pillaje en Conce. En las comunas de San Pedro de la Paz y Chiguaynte, los paroquianos pitearon que la presencia militar y policiaL brillaba por su ausencia.

El jefe de plaza del Maule, Bosco Pesse. El Ejército participó inicialmente en labores de ayuda, rescate y reconstrucción, pero luego debió hacerse cargo de la seguridad pública.
La instauración del toque de queda no supuso el fin de los problemas en Concepción. Durante el día posterior a la primera noche bajo los efectos del toque de queda los saqueos siguieron produciéndose e incluso se llegó a provocar el incendio de una tienda La Polar.Con el objeto de instaurar definitivamente la calma y con la de asegurar la entrega de alimentos a la población que se pretendía hacer casa a casa, el gobierno decidió que, desde la segunda jornada, el toque de queda se ampliara a 18 horas, desde las 18:00 hasta el mediodía siguiente.La presidenta Bachelet hizo llegar un mensaje a la nación en el que aseguró que las autoridades policiales y militares tenían instrucciones de actuar “con toda la severidad necesaria” para acabar los saqueos y el pillaje. En los días siguientes, el toque de queda se extendió por toda la Región del Biobío y algunas comunas del Maule (las cercanas a Curicó, Talca, Cauquenes y Constitución).
La mejora de la seguridad que durante los días siguientes se experimentó en las zonas afectadas conllevó a que las autoridades redujeran la extensión del horario de reclusión paulatinamente. En el resto del país, la situación de seguridad pública se mantuvo relativamente normal. Aunque el 11 de marzo el gobierno de Sebastián Piñera decretó el “estado de emergencia” en la VI Región de O'Higgins, dentro de sus primeras medidas al asumir, se negó a extender el toque de queda a dicha zona al no considerarlo necesario en ese momento, tratando de mantener la calma y la tranquilidad. La acción policial y militar en los días posteriores, una vez ya calmada la situación de caos en las principales ciudades, llevó al decomiso de varias de las especies sustraídas durante los saqueos e incluso muchas fueron devueltas de forma voluntaria ante la posibilidad de ser procesados, recuperándose cerca de 2 millones de dólares en bienes.
En Santiago de Chile, sin embargo, se registraron algunos saqueos puntuales en el sector norte de la ciudad (en Quilicura, Conchalí y Renca). El día 28 se registraron intentos de saqueos en dos supermercados en Quilicura, uno en Conchalí y algunos recintos en Lampa, siendo detenidos en gran parte por la acción de Fuerzas Especiales de Carabineros, que detuvo a 19 personas.Aunque la acción policial logró controlar casi la totalidad de los intentos de saqueos, en los días siguientes surgieron rumores que hablaban de que estos se habían propagado por la Región Metropolitana. A través de Twitter, muchos usuarios hicieron eco de la supuesta ola de saqueos en el Paseo Ahumada y en barrios comerciales como Meiggs y Patronato, lo que llevó a muchos propietarios a cerrar sus tiendas para evitar el caos y a cerca de 700 denuncias telefónicas sin sustento real. Carabineros y las autoridades regionales insistieron en que no ocurrían saqueos y que sólo correspondieron a rumores infundados. Pese al llamado a la calma de las autoridades, en diversas comunas se vivieron noches de vigilia por parte de sus habitantes que aguardaron con palos, cuchillos y armas de fuego la llegada de turbas dispuestas a saquear, viviendo una suerte de histeria colectiva donde se aseguraba la existencia de turbas aunque nunca se tuvo certeza de éstas. Algunos alcaldes también participaron de estas situaciones e incluso llegaron a solicitar el despliegue militar y el establecimiento del toque de queda en la capital, lo cual finalmente no ocurrió.

Servicios básicos


La distribución de energía eléctrica presentó graves fallas debido mal al estado en que quedó el tendido eléctrico.
Una vez ocurrido el terremoto principal, casi la totalidad de los servicios básicos entregados a la ciudadanía presentaron fallas. La red de distribución de energía eléctrica fue una de las primeras en colapsar debido a la caída de postes, corte de cables y otros incidentes en algunas subestaciones. Ante la ausencia de la energía eléctrica, colapsaron también servicios que dependían de ésta como la telefonía móvil, la telefonía fija y el suministro de agua potable en lugares donde requerían el uso de bombas.
El terremoto ocurrido el día 27 a las 3:34 produjo de inmediato un apagón en todo el Sistema Interconectado Central, afectando a la zona comprendida entre Taltal en la II Región de Antofagasta, y la Isla Grande de Chiloé, en la X Región de los Lagos, lo que correspondió a un 67,9% de la capacidad instalada de generación en Chile y que cubría a más de un 90% de su población. La reposición de la energía eléctrica se realizó paulatinamente, a medida que los daños en la infraestructura eran reparados. Así, a las 14:00 se había logrado reponer un 24% de la demanda eléctrica del SIC, especialmente en las regiones donde el terremoto se sintió con menor intensidad, pero se mantuvo una "laguna" que cubría gran parte de las VII y VIII regiones.












A 24 horas de sucedido el cataclismo, cerca del 80% de la energía eléctrica había sido repuesto en las regiones Metropolitana y de Valparaíso, entre un 40% y un 50% en la de O'Higgins, pero las del Maule y el Biobío se mantenían sin servicio debido a la caída de una torre en la subestación Charrúa. El suministro eléctrico se normalizó en las primeras regiones mencionadas durante los primeros días tras el terremoto, mientras en las regiones más afectadas esto ocurrió primero en las principales urbes y luego en los sectores rurales, dejando al final la zona costera afectada por el tsunami debido al grave estado de destrucción existente allí. Tres días después del terremoto, Talca ya tenía restablecido entre un 40% y un 60% de su suministro, aunque faltaba en las comunas aledañas. En el Biobío, en tanto, al 10 de marzo ya se tenía entre un 70% y un 100% de reposición en las comunas no afectadas por el maremoto.

Apagón del 14 de marzo

Artículo principal: Apagón de Chile de 2010
Quince días después de ocurrido el terremoto, el 14 de marzo a las 20:44 hora local, se produjo un nuevo corte del suministro de energía eléctrica generalizado, que afectó a todo el Sistema Interconectado Central.El apagón se produjo por la falla de un transformador de 500 kilovoltios ubicado en la subestación eléctrica Charrúa, localizada en la comuna de Cabrero, VIII Región del Biobío. El segundo transformador existente en la central no aguantó la sobrecarga de energía, produciendo el blackout. La subestación Charrúa es uno de los principales nodos de la red, siendo el nexo entre el tronco principal de transmisión y las centrales hidroeléctricas de la laguna de La Laja y el alto Biobío, que poseen una potencia total de 2.340 MW (un 25% del total del SIC).
La transmisión eléctrica fue repuesta paulatinamente, debiendo a las 23:30 estar prácticamente restablecida en todo el país, a excepción de la Región del Biobío. A las 00:30, se había restablecido en un 88%, lo cual aumentó a un 93% una hora después al dejar un 40% del Biobío con suministro. El apagón provocó conmoción en gran parte de la ciudadanía, incluyendo un partido de fútbol y un concierto que debieron ser suspendidos, mientras los pasajeros del Metro de Santiago debieron ser evacuados.

Agua y abastecimiento

La distribución de agua potable sufrió de cortes principalmente en las regiones del Maule y el Biobío, donde menos del 15% de la población estaba abastecida durante las primeras horas del terremoto; en las regiones menos afectadas, los cortes fueron sectorizados, llegando la Región Metropolitana a tener 96% de abastecimiento normalizado y la Región de Valparaíso, un 75%. En estas dos últimas regiones, se proporcionaron camiones algibes para abastecer a la población, cubriendo un 11% del país a cinco días del terremoto. La cobertura se amplió llegando casi a su totalidad en las regiones menos afectadas a una semana del terremoto y sobre el 90% en el Maule; sin embargo, en el Biobío, la cobertura sobrepasó el 70% recién a diez días del evento sísmico y localidades como Arauco, Dichato y Lebu carecían de distribución normal hasta dos semanas después producto de la destrucción de la infraestructura necesaria. En gran parte del Gran Valparaíso, en tanto, se debió realizar un corte programado entre el 9 y 11 de marzo para poder reparar el acueducto Las Vegas, que presentaba graves fallas. La reposición del servicio se gestionó rápidamente y ya, al 2 de marzo, las regiones V, VI, IX y Metropolitana tenían más de un 95% de reposición, mientras el Maule presentaba un 62,1% y el Biobío, un 43,8%, totalizando un 87,5% a nivel nacional.
Respecto a la alimentación, no se vivieron grandes problemas respecto al abastecimiento de elementos agrícolas esenciales aún cuando el terremoto impactó en el llamado “granero de Chile”, el conjunto de regiones más importantes en la producción nacional. Según el Ministerio de Agricultura manifestó que no existían problemas en el suministro de trigo, debido a que casi la totalidad de la cosecha ya se había realizado en las regiones del centro-norte, aunque dos tercios de ésta en las regiones del centro-sur habían sufrido retrasos por el movimiento telúrico. En tanto, el abastecimiento de trigo estaba asegurado para la fabricación del pan a nivel nacional, teniendo únicamente problemas en la distribución por los problemas asociados al transporte y la energía. La producción de leche, en tanto, no sufrió grandes trastornos al estar en una zona no afectada mayormente por el sismo. El abastecimiento de carnes tampoco sufrió grandes problemas, en parte por el alto impacto de las importaciones en el mercado nacional, registrándose problemas derivados del alza en las demanda del producto tras el terremoto, lo cual impactó levemente en los precios.
Los servicios de telefonía sufrieron graves problemas durante las primeras horas del terremoto, especialmente debido a la congestión de llamadas generadas, las cuales llegaron a superar 10 veces el tráfico de un día normal y cerca de un 90% de los terminales intentaban llamar de forma simultánea. Debido a que no existieron daños de consideración respecto a la infraestructura, las líneas de telefonía fija comenzaron a recuperar su normalidad en las horas posteriores, reaccionando en general mejor que la telefonía móvil, que estuvo varios días sin servicio. Así, el 3 de marzo, las regiones V, IX y Metropolitana tenían niveles de restablecimiento de la telefonía fija cercanos al 95% contra un 85% de la celular, mientras en el extremo opuesto, la VIII Región tenía de un 45% respecto a la fija y de un 25% en la celular. Dos días después, la telefonía fija y móvil estaba en buenas condiciones en casi la totalidad del país, a excepción del Biobío (con un 81% de fija y 58% de móvil). Sin embargo, la reposición del sistema telefónico, especialmente el móvil, se vieron afectados por un nuevo colapso tras el sismo del 11 de marzo y sus réplicas. LaSubsecretaría de Telecomunicaciones estableció una serie de lugares en la VII y VIII regiones destinados a proveer comunicaciones a las personas afectadas, mientras las compañías de telefonía nacional otorgaron beneficios especiales y servicios gratuitos a sus usuarios. La
Respecto al servicio de internet, este estuvo funcionando prácticamente sin problemas durante las primeras horas del terremoto, especialmente el servicio de internet móvil. Sin embargo, en las horas posteriores, se registraron problemas en algunos servidores nacionales y NIC Chile debió operar únicamente con los servidores DNS secundarios ubicados en el extranjero, dejando a Chile prácticamente incomunicado con el exterior. En las horas posteriores, el servicio se normalizó de la mano con la reposición de las redes telefónicas y de electricidad, aunque los daños en diversos data centers dejaron inoperativos varios sitios web nacionales, incluso por varios días.

Desplazados

La cordillera próxima a la costa, situada entre los paralelos 35º y 38º se convirtió en el lugar elegido por miles de personas provenientes de las localidades costeras para refugiarse de los posibles tsunamis provocados por las constantes réplicas que inmediatamente después del terremoto empezaron a producirse. El número total de desplazados provenientes de las regiones de Maule y de Biobio que eligieron los cerros cercanos a sus hogares como refugio se estimaba en más de 500.000 personas aunque no existía una cifra oficial.

Campañas solidarias y ayuda humanitaria


Michelle Bachelet, Don Francisco y Sebastián Piñera en la clausura de Chile ayuda a Chile, la cual logró duplicar su meta, recaudando más de 59 millones de dólares.
En los días siguientes al terremoto, se organizaron diversas campañas solidarias. Los canales de televisión y otros medios de comunicación organizaron espontáneamente grandes colectas de alimentos para los damnificados del terremoto en Pelluhue, Constitución y Concepción, entre otras localidades. Diversas empresas realizaron campañas de donación en sus recintos, especialmente supermercados, tiendas departamentales y de elementos para el hogar, generalmente realizando campañas "uno y uno", en que cada compra o donación realizada por la ciudadanía es repetida por la empresa, o entregaron porcentajes de sus ventas a fundaciones de beneficencia. Homecenter Sodimac incluso realizó la campaña dentro de todas sus sucursales a nivel latinoamericano.

Miles de voluntarios participaron en labores de ayuda en las zonas más afectadas.
El voluntariado, sin embargo, fue una de las principales fuentes de ayuda humanitaria a las zonas devastadas. Miles de jóvenes se organizaron en conjunto con asociaciones deportivas, políticas, religiosas y académicas para organizar colectas, recoger donaciones de alimentos, vestuario y alimentos de aseo. Muchos incluso realizaron viajes a las zonas afectadas para apoyar en las labores de reconstrucción y de entrega de bienes y alimentos. Dentro de estas campañas, sin embargo, ocurrieron algunos accidentes como la caída de una avioneta particular en las cercanías de Tomé encargada de coordinar las acciones de ayuda realizadas por la Universidad San Sebastián, falleciendo sus seis tripulantes incluyendo al vicerrector y a un decano de esa institución y al ex presidente de las juventudes de la Unión Demócrata Independiente, y el atropello de una estudiante de primer año de ingeniería en la Universidad de Chile mientras entregaba volantes en avenida Tobalaba, el que provocó su muerte.
En tanto, la Asociación Nacional de Televisión, el Gobierno de Chile y las fundaciones Teletón, Caritas Chile, Fundación para la Superación de la Pobreza, Un Techo Para Chile y Hogar de Cristo, organizaron una teletón especial durante los días 5 y 6 de marzo con el fin de juntar fondos para los damnificados. El evento, encabezado por Mario Kreutzberger, más conocido como Don Francisco, fue denominado como Chile ayuda a Chile, siendo la reedición del programa homónimo que ayudó a miles de chilenos tras el terremoto de Santiago de 1985. El programa, al que asistieron la presidenta Michelle Bachelet y el presidente electo Sebastián Piñera, se propuso la meta de reunir 15 mil millones de pesos chilenos (cerca de 30 millones de dólares) para construir 30 mil viviendas de emergencia; sin embargo, la recaudación a nivel nacional excedió todas las expectativas, al igual que las donaciones entregadas por diversas empresas y organizaciones. Al cierre del evento que duró 25 horas, se recaudaron 30.212.775.555 pesos chilenos, el doble de la meta. Días más tarde, la auditoría final entregó un total de 45.974.813.684 pesos, de los cuales un 55% fue donado por empresas y un 45% por la población chilena. El dinero excedente respecto de la meta fue entregado a la Fundación Teletón para la reconstrucción de las escuelas destruidas por el terremoto.

Reacciones internacionales

Las reacciones y ayuda tras terremoto de Chile de 2010 incluía a los gobiernos nacionales, de beneficencia y de organizaciones sin fines de lucro de todo el mundo, que comenzó a coordinar la ayuda humanitaria destinada a ayudar al pueblo chileno. Unas horas después de la catástrofe, desde el gobierno chileno se agradecieron las muestras de apoyo que llegaban desde todas partes del mundo pero declinaron el aceptar en un primer momento ayuda internacional. El 1 de marzo, una vez confirmada la verdadera magnitud de la tragedia, el embajador chileno solicitó formalmente en Ginebra la ayuda de la ONU y el envío de equipos de dicho organismo para la evaluación de daños así como asistencia para ayudar a las víctimas. Específicamente el diplomático solicitó el envío urgente de puentes móviles, teléfonos satélites, equipos electrógenos, tiendas de campaña y material médico. A la vez, en todo el país se empezaron a organizar varias campañas de solidaridad en las zonas menos afectadas para socorrer a los damnificados.

Cultura y deporte

Para el sábado 27 estaba prevista la sexta y última noche del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar, la cual fue suspendida por el terremoto y sus constantes réplicas. El evento musical más importante del país fue así suspendido por primera vez en cincuenta años de historia. El mismo día se dio a conocer que eventos deportivos, conciertos y otros se cancelarían por las mismas causas. Dentro de estos eventos destacaban el V Congreso Internacional de la Lengua Española que contaría con la asistencia del rey Juan Carlos I de España y los partidos amistosos de la selección nacional de fútbol ante Costa Rica y Corea del Norte a realizarse el 3 de marzo. El concierto del grupo NOFX, agendado para el 1 de marzo, fue suspendido en un principio hasta nuevo aviso, pero luego se confirmó su suspensión definitiva. Los conciertos de a-ha, Guns N' Roses y de Los Fabulosos Cadillacs fueron reagendados.
El partido de octavos de final de la Copa Davis 2010 fue aplazado en un día por el retraso en la llegada del equipo de Israel para disputar la serie en Coquimbo. Además, la Asociación Nacional de Fútbol Profesional suspendió el Torneo de Apertura en forma indefinida la séptima fecha de éste, y varios otros partidos por el estado de los recintos deportivos (Sufrieron daños los estadios Sausalito de Viña del Mar, Nelson Oyarzún de Chillán, y El Morro de Talcahuano -inutilizable-, se cayó una pandereta en el Estadio Santa Laura de Santiago, y una tarima gigante en el Estadio Bicentenario de La Florida); incluso, se debió modificar el formato del campeonato nacional, realizando un único torneo anual a diferencia de los dos semestrales previstos inicialmente. ANFP y sus clubes asociados estuvieron presente en el aporte solidario a través de los triangulares y amistosos de la campaña Fútbol por Chile.
Diversos artistas y deportistas participaron activamente en labores de ayuda a las zonas dañadas por el terremoto. Se realizaron diversos conciertos benéficos tanto en Chile como fuera del país para recaudar alimentos, siendo los principales eventos el Rock por Chile realizado en el Movistar Arena de Santiago (durante el cual se produjo el apagón del 14 de marzo debiendo ser suspendido) y Argentina abraza a Chile, que juntó a cien mil personas en Buenos Aires y un total de 60 toneladas de donaciones. Dos temas fueron lanzados por un conjunto de artistas para reunir fondos a través de las ventas de sus respectivos sencillos, siguiendo la tendencia de temas como We are the world; artistas como Alejandro Sanz, Beto Cuevas, Juanes, Julieta Venegas, Laura Pausini, Michael Bublé y Miguel Bosé participaron en nuevas versiones de «Gracias a la vida» y «Que cante la vida», originales de Violeta Parra y Alberto Plaza, respectivamente.

Medidas gubernamentales

El día 4 de marzo, la presidenta Bachelet dispuso que el horario de verano en todo Chile se extienda, por este año, hasta las 24 horas del sábado 3 de abril. Este cambio, formalizado en el decreto supremo 156 del 5 de marzo de 2010, fue pensado para facilitar las labores de los rescatadores, la retirada de escombros, y en general para aprovechar mejor la luz diurna por la tarde. Normalmente, el cambio de horario de verano (UTC-3) a horario de invierno (UTC-4) se realiza a las 24 horas del segundo sábado de marzo.

A LA HORA DE LOS QUIUBO:

Errores en el sistema de alerta

En su primera aparición pública tras el terremoto, la presidenta Michelle Bachelet descartó la posibilidad de que se produjera un tsunami e hizo una llamada a que la población se mantuviera tranquila. Estas declaraciones las habría realizado en base a un error en el diagnóstico de la situación por parte de la Armada, más precisamente del Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada de Chile (SHOA). Pocos minutos después del sismo, una gran extensión de costa quedó devastada por olas de enormes dimensiones que se adentraron varios centenares de metros tierra adentro arrasando con gran parte de las estructuras que encontraban a su paso. La Armada ha reconocido su error al entregar información ambigua o errónea a la Presidenta, sin embargo, el Comandante en Jefe de la Armada en una declaración dada al diario El Mercurio de Valparaíso Dos días después de la catástrofe, la presidenta Bachelet señaló que el tsunami ha causado más víctimas fatales que el mismo terremoto. ha señalado que una hora antes de este informe telefónico a la Presidenta, ya se había dado aviso a la ONEMI por parte del SHOA de la alerta de tsunami. ¿Y qué pasó...??. Que el guaripola del SHOA se fue con una feroz PLR con Pingüi-Dania incluída, la Carmencha Fernández tiró la toalla antes de que el Tatán asuma la Presidencia del país, y la Gordi se fue en vergüenza por el mega condorazo que se mandaron. Impresentable.

Repercusiones económicas

Las primeras estimaciones de la repercusión económica que tendría el terremoto en las arcas de la economía chilena fueron dadas a conocer un día después del suceso por el entonces presidente electo Sebastián Piñera que cifró en treinta mil millones de dólares el impacto derivado de las tareas de reconstrucción. El montante total se repartía entre los aproximadamente veinte mil millones que serían necesarios para la reconstrucción del medio millón de viviendas mayormente afectadas, otros cinco mil millones para la reconstrucción de hospitales y una cifra similar para la reconstrucción de carreteras, puentes y demás infraestructuras. Esta cifra, que coincidía con el escenario más alto planteado por la empresa norteamericana Eqecat, especializada en evaluación de riesgos, equivalían al 15 por ciento del PIB anual del país andino.

Daños en infraestructuras


Los graves daños estructurales en las carreteras y los problemas de transporte asociados impactaron fuertemente en la economía chilena.
Una semana después del sismo, el ministro de Obras Públicas, Sergio Bitar, dio a conocer el primer balance de los daños en estructuras que había sufrido el país. Según informó el titular del MOP un total de 1200 puntos de infraestructura en todo el país habían quedado afectados y requerían de reparación. El coste de dichas reparaciones se estimó en unos 1200 millones de dólares y el periodo en el que se llevarían a cabo en un periodo de tres a cuatro años. La infraestructuras que en mayor número quedaron afectadas correspondían a los puentes, especialmente los 4400 situados en el sur del país, de los cuales unos 20 tendrían que ser reparados y la misma cantidad reconstruidos totalmente.
Respecto a los puertos, Bitar anunció que algunos de ellos habían quedado seriamente afectados, entre ellos el de Talcahuano a 531 kilómetros al sur de Santiago donde el astillero de la armada resultó muy dañado. Con anterioridad se había dado a conocer de los puertos más importantes del país se vieron afectados, incluido el de Valparaíso, lo que propició que el flujo comercial de mercancías de Chile con otros países se viera gravemente afectado.

El cobre en los mercados internacionales

El terremoto provocó que se viera afectada la extracción de cobre en Chile, el mayor exportador mundial de dicho metal. La producción en las cuatro minas más importantes del país, que aglutinaban aproximadamente el 20% de la capacidad del Estado, fue interrumpida como consecuencia del sismo y ocasionó que el precio del cobre registrara su mayor subida en 11 meses, con un alza de 6,2% en un solo día.
Pese a todo, el gobierno chileno se comprometió a cumplir sus compromisos de explotación y a tener en funcionamiento en pocas jornadas toda su capacidad productiva.
Como consecuencia, las bolsas de Asia y Europa experimentaron alzas propiciadas por el incremento en el valor de las acciones de las compañías extractoras de cobre de dichos continentes.

Ahora, vamos a levantar Chile.

Vean el video en: http://www.youtube.com/watch?v=dPh4Z0DT2_E&feature=related
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