martes, 1 de noviembre de 2016

EL TITI-CAGAZO, PEOR QUE HACERSE EL BOLIVIANO.

 En Bolivia, la cosiaca andaba como la soberana callampa, luego de que en la Copa América Centenario dieran jugo por completo y echaron con viento fresco al deté. De hecho, en la selección boli inscribieron al paragua Nelson Cabrera, un hachero que hace como siete años vino a puro dar pena al Colo, ya que los rivales siempre se lo llevaban con chancho al hombro y el gilberto nunca dio pie con bola. Después de su penosa pasada por el Monumental, el machetero se las emplumó a Rumania vía préstamo, para regresar a la Ruca el 2011 y matricularse con su única pepa en su pasada por el Albo, siguió en la China y después recaló en el país de Evo Morales para dárselas de patroncito en el Bolívar, club que después lo hizo merecedor a que lo convocaran a la selección altiplánica, después de nacionalizarse tras tres años de residencia, lo que para los mandamases de la FIFA es insuficiente (piden cinco años como mínimo) y trasgrede las normas de convocatoria. Esa onda.
  Aunque no lo creas, el abogado boliviano Víctor Hugo Pérez, asesor legal del club Oriente Petrolero de la Primera División de ese país, fue quien hizo público el condoro en el que estaba incurriendo el técnico Ángel Hoyos. Días después de los choques ante los cholitos y La Roja, una publicación en Facebook del doctor alertó a todos y este martes le quitaron los puntetes al seleccionado boli puis.
  Todo sucedió el pasado 29 de septiembre cuando Pérez publicó en la red social: “Hoyos, revisa tus convocados te pueden impugnar. Es un aporte legal, nos salvamos en la anterior fecha, pero ya se dieron cuenta”, acompañado del reglamento FIFA en la que habla de las Reglas de elegibilidad de los jugadores que claramente no cumplía Nelson Cabrera. Esta publicación llegó a oídos de los directivos de Chile y posteriormente a los de Perú, quienes de forma independiente presentaron sus reclamos respectivos, los mismos que recién este martes 1 de noviembre tuvieron eco cuando la FIFA falló en favor de ambas asociaciones y les otorgó los tres puntarelis de las mochas que disputaron contra Bolivia en las Clasificatorias para ir a zamparse un vodka en Rusia el 2018.
  ¿Y?. ¡Bingo!. La FIFA se ascurrió, abrió el expediente y no se demoró ni diez días para castigar a los bolis con la quitada de cuatro puntetes al hilo, decretando un 3-0 para los peruchos en la primera mocha y, un 3-0 para la Roja en aquel cotelé donde el maracuyá de Lampe (hoy arquero de Huachipato) se la pasaba haciendo teatro. ¿La causa?. El susodicho violó el Artículo 55 Párrafo 1º del Código Disciplinario de la FIFA y el Artículo 8º del Reglamento para el Mundial Rusia 2018, que señalan claramente que debía tener al menos CINCO años de permanencia en el país de adopción, diferente a los tres que permite la Constitución de los altiplánicos. O sea que aquí manda el Derecho Internacional por sobre el interno, como yo lo aprendí en mis estudios de Derecho en la Universidad de Chile..., y eso es extremadamente cierto. Y agregue que el muchachín ya fue seleccionado paraguayo el año 2007, jugando una mocha oficial. Impresentable.
  Tras esa tremenda patada en la guata que los fifos le aforraron inmediatamente a los bolis, la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) entró en guerra con los dirigentes y éstos simplemente tiraron la toalla por la vergüenza que Rolando López los hizo pasar, una vergüenza deportiva que dió la vuelta al mundo de inmediato y que, más que subirnos el ánimo y dejarnos en zona de repesca sobre los bifechorizos, dejó a estos últimos con un terrible ataque zorricuático porque se quedaron sextos y fuera de la Plaza Roja. Es más, en Cachetonlandia comenzaba el afeminado de Martín Libermann a echarle la culpa a la Roja acordándose de Jadue y su mafia, sin saber que ellos mismos por mucho tiempo hacían arreglos de partidos, permitían aprietes a sus rivales y celebraban goles manueleros al lado del corrupto de Grondona..., y los diferentes medios deportivos entraban de inmediato a cortarse la pija, cachando que, si estos no se felpean a los brasucas, al “Patón” Bauza se lo comen vivo de inmediato, hacen la gran Jaime Campos (rueda la cabeza del entrenador) y luego la gran Jaime Quintana (le pasan la retroexcavadora por gil.) ¡Toma!.
  El angustiado de López, tras el manso planazo que dejó a los bolis completamente sepultados, empezó muy luego a cacarear que los fifos eran unos irresponsables por la sanción que les aplicaron con total justicia por la estupidez que hicieron, aparte de invocar su Constitución ninguneando los reglamentos que rigen el fútbol mundial, sin saber que, toda norma de Derecho Internacional, prevalece por sobre las normas de Derecho interno en todos los países. ¿Y el aludido?. Cabrera, al saber de que fue el villano de la película, siguió con los lloriqueos alegando que los reclamos de Perú y Chile, estaban fuera de plazo, sin saber que, por muy fuera de plazo que sean, los hechos son gravísimos y no requieren de doble lectura, por lo que el fallo es inapelable en materia de la FIFA. Agregue también que el susodicho lloró a mares porque no podrá siquiera jugar en esa selección como él lo quería. ¿Y si recurren estos angustiados al TAS?. El Tribunal de Arbitraje del Deporte (TAS) no es un organismo de la FIFA sino del Comité Olímpico Internacional, dirime disputas en torno al deporte y no necesariamente entre una federación con un ente rector, por lo que el fallo es absolutamente inapelable y los bolivianos tienen que puro agachar el moño nomás y despedirse del sueño de cacarear en el Kremlin.
  La opinión de periodistas e hinchas en el país de Evo, fue mas clara que el agua del río Mapocho, ya que le echan la mansa foca a los dirigentes por corruptos, delincuentes y hasta de lo peor que se les pueda calificar, producto de las burradas que los tienen sin ánimo de seguir en la lucha por ir al invierno ruso. De hecho, tres dirigentes renunciaron, no tienen canchas de entrenamiento, los clubes están en quiebra, no tienen detés preparados, no se saben ni las normas y no tienen ni abogados para defenderse. O sea, Bolivia perdió el mar, el pan, el agua, la gloria, la historia y ahora, cuatro puntos. ¡Que espanto!.
  Así queda claro que, los bolis tendrán que seguir llorando por ser los mas weones del continente, que tienen como enfermedad crónica el enclaustramiento continental tras haber perdido en la Guerra del Pacífico y quedarse sin salida al mar por weones, tener a un presidente cagado del mate, a un canciller con ataque de locura, a un presi de federación con arteriosclerósis múltiple y, con un entrenador tan pavo, que no se sabe leer los estatutos de la FIFA. ¡Qué espanto!.
  Y para rematarla, es igual de pavo el paraguayo, si sabía claramente del condoro y el perla se quedó calladito. Qué tipo tan pánfilo.



Hay jugadores giles, pavos, amermelados..., y Nelson Cabrera, que por ser tan pelotudo dejó a los bolivianos con arena en el orto y eliminados.

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