martes, 8 de diciembre de 2015

OPERACIÓN SANTA PATRICIA 3.0, NI AHÍ CON EL QUE CAE (416ª PARTE): LA GUERRA DE VALPARAÍSO (1)

 

  Hemos llegado a analizar el peor desastre ocurrido en el ámbito pichanguero de Chilito lindo y, que en Operación Santa Patricia vamos a sacar hasta la última tripa que les queda a sus protagonistas.
  Después de que la corrupción pudrió por completo a los quilincitos que tienen a su mandamás arrancando a Yanquilandia para después declararse culpable hasta de asociación ilícita terrorista, aparte de que un dirigente corrupto se hizo humo y de que todavía andan pensando en comprarse el CDF..., el Campeonato mas chantilly del mundo entraba en su fecha definitiva, con el Colo y la Cato luchando por el Título, con los mateítos, los baisanos, los pepes, los rancahuasos y los tanos por la post temporada; y con nueve equipos que están apretándose los cachetes para no caer a los potreros (Antofa, San Lucho, Calerita, la U, Cobresal, Iquique, el Huachi, San Marcos y Wanderito). Entonces, la fecha comenzó con el guatazo de los canarios ante los pumas en su propio palacete; siguió con las fletas de los legionarios ante los pepes y de los mateítos ante los rancahuasos; continuó todo con la dosis de los baisanos ante los llamos y de los chunchos ante los huachipollos (con la despedida del Pepe Rojas y la podadora de "Cacha 7"), para terminar el carrete sabatino con el empate entre dragones y cementeros. 
  Pero no contaban con que la guerra entre barras bravas se venía con tutti en las redes sociales, teniendo como epicentro la ciudad de Valparaíso. Todo parte en Twitter, cuando un pendejo pasado a neoprén identificado como Alejandro Pérez (jefe de la facción "Los Siniestros" de la barra "Los Panzers" de Santiago Wanderers), empezó a amenazar de muerte a los hinchas y cracks del Colo cuando se aparezcan por el Puerto y no dejar que el Popular de la vuelta en Playa Ancha. Esa mariconada proferida por el oriundo de Limache, nunca fue tomada en cuenta por el inepto del Pepe Roa, menos por los polis y mucho menos por las autoridades..., si se pudieran calificar así.
  Todo lo que pasó en redes sociales, ya estaba absolutamente planeado, porque Valpo se convirtió en un verdadero campo de batalla entre pungas que confunden la pasión por sus colores con la violencia. Y todo comienza en el sector de Bellavista, donde una turba de barristas albos se trenzaron a palos y camotazos con los "pampers" a plena luz del día; luego se registraron una serie de bataholas al interior de los carros del Metro Valparaíso en el trayecto entre las estaciones Puerto y Portales; en la calle Urriola, otro piño de patos malos se agarraban a palos y combos; en la Plaza Sotomayor, un hincha caturro fue tajeado violentamente por una turba de garreros pasados a pasta base y neoprén, dejando a una estela de vandalismo y desolación; y en Playa Ancha, un jeep con wanderinos fue apedreado por otra sarta de flaitongos en las afueras del estadio "Elías Figueroa". Y el coro monumental lo canta así, así, así, así, así...

 "¡QUE SE MUERAN LOS FEOS..., QUE SE MUERAN LOS FEOS... ¡QUE SE MUERAN TODITOS, TODITOS, TODITOS, TODITOS LOS FEOS QUE SE MUERAN...!!".







  Ya con la salida de los equipos a la pastosa, todo estaba listo para el cotelé final, en simultáneo con la mocha entre el Audax y la Cato. Eran las 16:59 horas del domingo 6 de Diciembre Matador, cuando los tontitos de siempre empezaron a tirar fuegos artificiales desde el codo sur del recinto playaanchino; pero cuando todos pensábamos que la fiesta se venía, sucede lo peor: Diez péndex se bajan de la tribuna adicta a Colo Colo para enfrentarse en la pista de rekortán con los pastabaseros de Wanderers, que estaban listos para pitearse a los albos en la pastosa y cumplir con las amenazas que desde Twitter las mandó el maletero del Alejandro Pérez. De hecho, el caracho de los cracks albos y verdes fue de total incredulidad y rabieta contra los cacos. Es en ese momento donde "Visogol" Paredes soltó los estribos y se enojó con los gilipollas que se esconden como las maracas en la barra del Popular. El "Pistolero" Fierro les mandó un correctivo a los malacatosos que le echaban la foca a Justo Villar tras botar las vallas papales, mientras que el "Serrucho" Baeza con el "Monito" Pavez se las agarraron contra la tropa de pinganillas que empezaban a dejar la zorra en la pista. Esa onda. Y el coro monumental lo canta así, así, así, así, así...

 "¡NADIE TE QUIERE, TODOS TE ODIAN, MEJOR COMETE UN GUSANITO...!!".



  Como el desviado sexual e invertido anal del Pepe Roa mandó al choque a los guardias de amarillo, en vez de mandar pacos a los estadios, se veía venir la hecatombe, el estallido fue total, los barrabravas comenzaban a agarrarse unos con otros en una cruenta guerra de simios, como si fuera una pelea de reos de la Peni. Un grupete de 200 pelagatos, dejaron la zorra en la pastosa porteña con sus bestiales acciones, ya que unos con otros se agarraron a punta de fierrazos, palos, correas, estoques, fuegos de artificio y hasta con cortaplumas y cuchillos afilados, causando la peor vergüenza nunca antes vista en las pastosas jaguares (si hasta con un balde entraron a causar desmanes estos animales). Y el coro monumental lo canta así, así, así, así, así...

 "¡QUE SE MUERAN LOS FEOS..., QUE SE MUERAN LOS FEOS... ¡QUE SE MUERAN TODITOS, TODITOS, TODITOS, TODITOS LOS FEOS QUE SE MUERAN...!!".



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