jueves, 19 de enero de 2012

MUNDOS OPUESTOS, EL REALITY DEL TÚNEL MATUCANA (PARTE 2).




¿Se han fijado que los que están en el futuro tienen todas las comodidades y los que están en el pasado no? ¿Y porque tendría que ser así?... si en el pasado, e independientemente de la tecnología, también habían comodidades y lujos!.. y en el futuro a pesar de la tecnología, también puede haber pobreza!


Así que esta claro el signficado de "Mundos Opuestos"... en el fondo a los que pierden las competencias no los castigan mandádolos al pasado, no señores... los castigan haciendolos ¡pobres!

Mucho más que eso, papá. Aquí viene lo mejor que le podía pasar a quien armaba tantos tongos en su vida.

Mientras los integrantes del equipo "Eternidad" salen victoriosos de la super prueba en la azotea de un rascacielos ubicado en VITACURA y, salen de blanco a toda rajuela en once cototudas motos por la Costanera Norte hasta la Panamericana Sur, San Bernardo, Los Morros y la Autopista Acceso Sur en dirección a la casona de Pirque..., los del equipo "Infinito" -por culpa de la Tamara Sepúlveda- empezaron a mascar el polvo de la derrota caminando en una macabra travesía desde la ex Estación Yungay. Es ahí donde los harpientos se encontraron en primer término con basura y un fuerte olor a Pepe Le Puff, para después aperarse prendiendo antorchas antes de entrar al tétrico y escabroso túnel Matucana, de 2.469 metros de longitud, dividido en dos tramos con trinchera abierta en la Usach.

El Joche Bibbó -amor tevito de la Dominique Gallego-, dirigió la pobre infantería que caminó por el túnel ferroviario, secundado por el Davicho Dubó, el "Chispa" Lacassie y la Vivi Flores. Es ahí donde los torombolos andaban con el caracho lleno de espanto al interior del templo de la nictofobia y del famoso cuco que asusta a los peques en las noches, tratando de hacerles el quite a unos pajarracos que volaban por las lucernas. Ahí empezó la película de terror para la tonguera de la Luli, que se las lloró toditas dentro del morboso túnel. En cambio, los ganadores se las gozaban en la cósmica casandra del futuro, con toda la parafernalia que había allí dentro -léase taca-tacas extraterrestres, mesas de pool virtuales, baños inteligentes, cocinas moleculares, lavamanos y duchas con sensor y, hasta camelias con cierre térmico para que no vuele ni una mosca-; los más gozadores, fueron la Gallego, el Huaiqui, Tony Kamo y el Thiago.

Y ahora, los ratones. Sí, porque tras cruzar una filtración de agua en el mismo túnel, el julepe de la Luli llegó a un extremo tal, que los roedores que vivían en la vía férrea la miraron y, es ahí donde la "puñeñau" se fue de lagrimón adentro del macabro túnel, debajo de la Usach. Terminada la travesía por el túnel, Dubó y el Joche llegaron a la mismísima Estación Central, la producción se los llevó en un troncomóvil desde Exposición hasta Camino a Melipilla, Américo Vespucio, Vicuña Mackenna, la Plaza de Puente Alto y la casona de Pirque, donde los Huaiquiboys terminaron de celebrar en la casandra cósmica. Al Huaiqui lo pilló la tecnología, porque se piteó una parte del lavamanos espacial.

Dos horas se demoraron en llegar a la mugrienta casandra del Pasado los perdedores, los cuales ya empezaron a sentir la putrefacción que les esperaba. Al mismo tiempo, tenían que dormir apegados en las incómodas camelias de paja que les hicieron, a diferencia del Huaiqui y sus muchachos que dormían como reyes en las camas galñacticas. En materia de higiene, las diferencias están muy marcadas, porque en el Futuro hay baños y duchas pulentas, cosa que en el Pasado no lo tienen..., si hasta las moscas y guarenes están de fiestoca. ¿Quééé taaaaaal...??.


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