sábado, 8 de diciembre de 2012

INFIERNO EN LA TORRE 5, LA TRAGEDIA EN LA CÁRCEL DE SAN MIGUEL (PARTE 4).


El 3 de agosto la Corte de Apelaciones de Santiago ratificó que el canal Mega debe pagar una multa de 200 UTM, que equivalen a casi ocho millones de machacantes, por la sobreexposición en que incurrió en la cobertura del incendio de la cárcel de San Miguel, ocurrido el 8 de diciembre de 2010.
En fallo unánime, los ministros de la Segunda Sala del tribunal ratificaron la sanción aplicada por el Consejo Nacional de Televisión (CNTV), de 22 de marzo de 2011.
La sentencia determina que, pese al impacto que provocó el incendio, de ninguna manera se justifica la forma en que se cubrió la información el 8 y 9 de diciembre de 2010, en la que se exacerbaron los primeros planos y las escenas de dolor de víctimas y familiares. O sea, se pasaron de la raya.
“Que si bien la amplia cobertura de prensa del incendio y muerte de gran cantidad de reclusos al interior de la cárcel de San Miguel, el día 8 de diciembre de 2010, llamó a recordar las inhumanas condiciones de vida de los internos que cumplen condenas privados de libertad, con el consiguiente impacto social transversal en autoridades y población en general, nada justifica la sobreexposición que en ellas se hizo de las heridas sufridas por víctimas, perfectamente identificables mostradas en primeros planos, del dolor y desesperación consiguiente por una supuesta falta de información reflejada en la noticia, matizada además con comentarios sensibles de los profesionales a cargo de su difusión en horarios para todo espectador”, señala el dictamen.
El 7 de mayo pasado, la Cuarta Sala del tribunal de alzada había ratificado una sanción semejante en contra de TVN por incurrir en conductas similares. En otros términos, los ágiles de la prensa andaban con la bala pasada.
  Volviendo al tema narrado en el video, la angurri del reo en esos minutos fatales, no era ningún chiste. Claro, si el mandamás de los cara de palta pasaba ordenando a sus subalternos que torturaban físicamente a cualquiera de los reos que prendía el ventilador ante la prensa.
  Ese hecho también motivó que desde el Ministerio de Justicia se ordenara al jefe de Gendarmería la baja inmediata de los involucrados y, su posterior pasadita ante Usía, que los mandó a vestir camisa a cuadritos tras los barrotes. ¡¡Toma!!.
 
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