miércoles, 28 de noviembre de 2007

OPERACIÓN CAIPIRINHA 2.0

Los cegatinis han vuelto a la arena pelotera después de haber organizado en el mes de Enero del Refrescón Monumental el cotelé llamado "La Huiro Cup". Y claro, si ahora la misión fue clasificar a los Paralímpicos de Beijing 2008, pero ojalá jugando pulento y sacándose la cresta ante rivales muy fuertes en esa materia en las cancholias brasucas.
Bajo esa premisa, volaron a Rio de Janeiro los miembritos
Emiliano "Chiporro" Ríos, Eric "Chiquiturri" Díaz, Juan "Perro San Bernardo" Coloma, Edwin "Winnie" Hermosilla y Quintanilla, Mauricio "Quilicura" Muñoz, Robert "Tunazo" Cortés y Luis "Lagarto" Valenzuela. A ellos se suman el ex guardapalos albo Alex Witheley, como guía -y campeona de los alaridos- la Jana Méndez, como corresponsal quedó Gina Rojas, y como deté quedó Miguel "Guatibasich" Ulloa.
La Ceremonia Inaugural de los Panamericanos Cegatinis de Río, fue sencillamente espectacular, no así la mocha con los bife chorizo -a la postre taitas del mundeli-. De hecho, si bien los chilenurris jugaron bien dicho partido, los albicelestes hicieron valer su reinado y los vapulearon por un contundente tanteador de siete pepinos a cerapio. O sea, la máxima paliza que un equipo haya recibido en mochas intermundanas, lo que demuestra que cunado te pierdes pepas en el arco rival, te la enchufan al ratito en tu valla.
La segunda mocha estaba para cortarse la yugular, ya que nos tocaba con los garotos -dueños de casandra y favoritos por donde se le mire-. El martes 14 fue eun verdadero calvario ante el Scratch cegatini, que los cepilló sin misericordia, fueron una tremenda aplanadora y le encajaron otra monstruosa tolola de siete pepucias a huevo. Es allí donde la mentalidad de los rogelios se fue por la cañería, sin explicarse el por qué no la supieron embocar, y el porqué de haber recibido la horrible cantidad de catorce goles en las dos mochas que disputó. Horrible, compadre.
La tercera mocha fue contra los paraguas..., y esta vez sí que se salieron de zapateros, capturando un puntete de orégano que les devolvió la moral. Un empate a uno ante su tercera bestia negra en Garotolandia, que hizo creer que se podía conseguir algo más. El gol del "Chiporro" Ríos fue celebrado como nunca y, con ello, a Chilito lindo le servía sólo ganar la mocha ante los cafeteros para llevarse la de bronce once once.
Pero cuando el "Tunazo" Cortés se destapaba haciendo las dos estocadas a los colombianos, y Chilito ganaba apenas por 2-1, vino la reacción de los negretes pasados a café en grano. Ahí fue donde reaccionaron, fueron harto vivacetas, y aprovecharon que los defensores chilenos andaban pensando en puro mirarle el envase anatómico de la Marlén Olivarí, para volverlos a su oscura realidad. Un 4-2 que dejó a los cegatinis de Jaguarlandia con cara de funeral, sin llevarse ni medalla, ni Paralímpico ni aplausómetro. Se quedaron con la medalla del Persa Bío-Bío por desaprovechar una oportunidad que la tenían a la vuelta de la esquina.
El premio de consuelo fue el puntito que sacaron ante los paraguas..., pero queda la sensación de ver a un equipo que partía con ganas, pero que se fue con diecinueve goles en contra -apenas hicieron tres-. Era ya archisabido que nuestros cegatinis jugaban ante rivales que eran años luz más buenos pa' las cachañas, y que era difícil sacar buenos resultados. Ganar era aún más difícil que echar al turco Nahum de Derecholandia, de la Chile y de su zapatería en conjunto. Hacerles goles a los bife chorizo y a los verdeamarelhos, mucho más complicado en ese aspecto. Pero cuando le hacían collera a los cafeteros y les ganaban el quien vive, se pastelearon.
Así se acabó la triste historia ética-pelética-pilimplimplética-pelada-peluda-pilímplimpluda de los cegatinis que participaron dispuestos a partir a la China, pero se quedaron a la vera del camino por pastelitos. Y el coro monumental lo canta así, así, así, así, así...

"¡ADIOS, ADIOS, ADIOS QUE TE VAYA BIEN, MY LOVE, MY LOVE. ¡QUE TE AGARRE UN CARRO, QUE TE PARTA UN RAYO Y QUE TE PISE UN TREN...!!".

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